COMPARTIENDO CONOCIMIENTOS

Desde clases de oratoria y debate en la Universidad Complutense de Madrid hasta publicar videotutoriales explicativos de diversas materias. En Canal Hablamos transmitimos conocimientos útiles para la sociedad. Entra y compruébalo.

24 abril 2017

EL SISTEMA DE PARTIDOS ESPAÑOL EN EL PUNTO DE MIRA. CAPÍTULO 3: VOLATILIDAD


La volatilidad es un indicador que nos permite conocer el grado de lealtad de los electores hacia las distintas formaciones políticas que forman un sistema de partidos. Más concretamente, mide las transferencias de votantes de unos partidos a  otros.

Existen diversos tipos de volatilidad que pueden calcularse. De la que nosotros nos ocuparemos es de la volatilidad total o agregada, la cual señala los cambios netos producidos tomando como referencia dos elecciones sucesivas, que en este caso serán las celebradas en diciembre de 2015 y junio de 2016.
En el cálculo de este índice, el valor resultante oscila entre 0 y 100. Cuanto más cerca de 0, menos volatilidad existe. En este caso, los partidos mantienen, de una elección a otra, porcentajes parecidos de apoyo o, lo que es lo mismo, las preferencias del electorado se mantienen estables. En cambio, valores cercanos a 100 indican que se han producido grandes cambios en las lealtades del electorado y que los partidos políticos, por tanto, han visto modificados enormemente sus apoyos electorales. Este dato se interpreta como un indicador de baja estabilidad de un sistema de partidos que está conformado por opciones partidistas que no son capaces de retener apoyos similares a lo largo del tiempo.

Respecto a los efectos de la volatilidad, se considera que un elevado índice de volatilidad introduce desequilibrios y desestabilidad en el conjunto del sistema político, de manera que se reducen las posibilidades de que los partidos adquieran compromisos a largo plazo con los votantes; aumenta la incertidumbre dificultando que políticos y electores actúen estratégicamente, y aumentan las probabilidades de que emerjan nuevos actores que se caracterizan normalmente por no tener experiencia política, ser ajenos a la cúpula partidaria y buscar representar el descontento social. Pero no todos los efectos de la volatilidad son negativos. En efecto, cierto grado de volatilidad es garantía de que existe un control por parte de los ciudadanos hacia el gobierno y los diferentes partidos en general. 

Para el cálculo de la volatilidad total o agregada necesitamos conocer los porcentajes de voto obtenidos por los correspondientes partidos entre al menos dos elecciones. Los datos que vamos a utilizar, correspondientes a las dos últimas elecciones generales en España, se muestran en la siguiente tabla:

Fuente: http://www.infoelectoral.mir.es y elaboración propia.
*Los datos correspondientes al porcentaje de votos de Unidos Podemos en las elecciones de 2015 se ha obtenido a partir de la suma de los porcentajes conseguidos por Podemos e Izquierda Unida por separado, al no existir aún en esa fecha la confluencia entre ambos, con la que se presentaron a los comicios de junio de 2016.
A continuación, seguimos los siguientes pasos (los resultados se muestran en la tabla de abajo):
  1. Calculamos la diferencia entre los porcentajes de votos conseguidos por cada partido en  los dos periodos electorales (columna 4).
  2. Transformamos ese resultado en valor absoluto y hacemos el sumatorio (columna 5).
  3. Dividimos el resultado anterior entre 2, y el dato obtenido es la volatilidad total.

A partir de estos resultados, podemos ver que en las pasadas elecciones generales de junio de 2016 hubo un índice de volatilidad bajo, con un trasvase de votantes del 5,255. Esta cifra sugiere que los partidos, de una elección a otra, han sabido mantener bastante estables sus apoyos electorales, sin apenas variación. Ello podría revelar que el electorado español se caracteriza por demostrar un alto grado de lealtad hacia los diferentes partidos, si bien es cierto que este periodo no es lo suficientemente extenso como para afirmar este hecho con rotundidad y habría que tener en cuenta también los índices de volatilidad correspondientes a otros periodos electorales. En cualquier caso, este hecho pone en duda las estimaciones de las distintas encuestas y estudios realizados meses antes del segundo periodo electoral, que sostenían la mejora de las posiciones electorales de ciertos partidos políticos y que frustraron, finalmente, las aspiraciones de algunas personalidades políticas.

Este bajo índice de volatilidad introduciría equilibrio y estabilidad en el conjunto del sistema político. Sin embargo, cabe señalar que esta estabilidad electoral ha chocado fuertemente con las acciones de las formaciones políticas, que en favor de sus intereses crearon las condiciones esenciales para el bloqueo y estancamiento (véase capítulo 1 de la serie).

En definitiva, podemos concluir que el sistema de partidos español cuenta con un elemento de estabilidad en los apoyos electorales, aunque para que esta tenga un efecto positivo se necesita también de la estabilidad y colaboración partidista.

Sigue a Esther Montesinos en:

11 abril 2017

¿QUÉ ES UN BONO?



Un bono es un activo financiero que consiste en una emisión de deuda por parte de un país o gran empresa en búsqueda de financiación. Es decir, el país o empresa necesita dinero (para algún proyecto futuro o por problemas de liquidez) y acude a los mercados financieros para que los inversores interesados les presten ese dinero a cambio de un interés. Aunque el término general es bono, también se llaman deuda pública (si lo emite un país) o deuda corporativa (si lo emite una empresa).

Lo característico de los bonos es que al final del período el inversor va a recibir una cantidad concreta de dinero, con independencia de la inflación. Es decir, el que emite el bono (el país o empresa que busca financiación) se compromete a devolver un valor nominal: es una deuda dinero y no una deuda valor, es la cifra que aparecía en el papel impreso cuando no existían los brokers online. Durante la duración del bono (desde un año hasta diez o más años) el inversor recibe un interés (que puede ser mensual, anual, trimestral...) y al final el inversor devuelve la cantidad de dinero que se estipuló. Normalmente este valor nominal que se recupera al final son 1.000 unidades monetarias.

Por ejemplo, un inversor compra deuda corporativa (bono) de una empresa. Compra un solo bono por un valor de 1.000 $, con una madurez (duración hasta el reembolso) de 10 años, y le ofrecen un interés (o cupón, que es como se llaman los intereses del bono) del 5% anual. Por tanto, cada año le van a dar un interés de 50 $, y al final del último año le devuelven los 1.000 $, con independencia de si valen 1.000 $ o no, ya que el bono devuelve un valor nominal, no tiene en cuenta la inflación. 

 
Durante la duración del bono el inversor no puede recuperar su dinero de a quien se lo ha dado, pero sí puede ir al mercado secundario y venderselo a otros inversores si las características del mercado le resultan favorables. El riesgo del emisor o su necesidad de financiación pueden haber cambiado.

Un tipo especial de bono es el bono cupón cero, que en vez de comparse y venderse por el valor nominal y pagar cupón mientras tanto, se vende por un precio inferior al valor nominal y no paga cupón. Por ejemplo, el inversor compra un bono cupón cero con un valor nominal de 1.000 $ por 800 $ con una duración de un año. Esto quiere decir que no va a recibir pagos periódicos en concepto de interés o cupón, pero al cabo de un año va a vender su bono por 1.000 $, obteniendo 200 $ de ganancia.

Otro tipo de bono bastante popular es el bono convertible, que funciona como un bono normal con la particularidad de que llegado el vencimiento existe la posibilidad de convertirlo en acciones. En lugar de recuperar el valor nominal en dinero, existe la opción de recuperarlo en acciones de la empresa emisora del bono. Un bono basura es aquel que tiene grandes riesgos de impago (es un bono de especulación y no de inversión) pero que ofrece altos cupones o intereses. Los bonos amortizables amortizan el valor nominal durante su duración, el inversor recibe interés y amortización del capital en vez de interés y valor nominal llegado el vencimiento. Se pueden pactar muchas más cláusulas y condiciones en la inversión en bonos.

Para evaluar el riesgo del bono o las probabilidades de que llegada la madurez le devuelvan su valor nominal (el impago se llama default), el inversor puede consultar las cuentas anuales de la empresa o las calificaciones de las agencias de rating. Tanto la empresa como el país son susceptibles de impagar sus deudas, pero generalmente el país es más seguro. El inversor tiene que tener en cuenta las circunstancias políticas del país, situación financiera de la empresa, divisa en la que se opera el bono, y muchas más variables para formarse una opinión sobre la rentabilidad del bono.

http://www.canalhablamos.es/search/label/Luc%C3%ADa%20Iglesias 

08 abril 2017

EL DILEMA DEL PRISIONERO


Al darse a conocer a partir de la Segunda Guerra Mundial gracias a John von Neumann y siendo ampliada posteriormente por referentes en matemáticas como John Nash o Albert Tucker, puede decirse que la teoría de juegos todavía es una disciplina joven, lo cual no debe llevarnos a restarle importancia. La teoría de juegos ha sido aplicada a ámbitos tan variados como la economía (para estudiar, por ejemplo, los mercados oligopolísticos) o las relaciones internacionales (como argumento de Estados Unidos para la guerra preventiva contra la Unión Soviética durante la Guerra Fría).

Hay muchos tipos de juego, muy diferentes unos de otros. Pero todos tienen algo en común: en ellos participan al menos dos jugadores (enfrentados o no), cada uno de los cuales tiene un conjunto de estrategias y recibe unos pagos por cada uno de los posibles resultados del juego. El juego del gallina, monedas coincidentes, o la guerra de sexos son algunos ejemplos. No obstante, existe uno en particular que ha suscitado especial interés entre matemáticos, psicólogos, economistas y, en general, cualquier estudioso de la teoría de juegos: el dilema del prisionero.

Este juego nos presenta a dos prisioneros que han cometido un crimen y se ven abocados a una condena, aunque tienen una oportunidad para librarse de ella: deben delatar al otro prisionero. No hay diálogo previo entre los prisioneros antes de tomar una decisión al respecto y tampoco saben qué ha hecho el otro, si les ha delatado o no. En este contexto, la teoría de juegos puede ayudar a prever el comportamiento de los prisioneros, siempre que estos sean racionales.

Supongamos que si uno de los dos prisioneros decide delatar al otro, mientras que el otro se mantiene en silencio, este último tendrá que ir a la cárcel seis años, y el primero quedará en libertad. En cambio, si ambos se delatan el uno al otro, los dos irán a la cárcel tres años. Por último, en el caso de que los dos cooperen y se mantengan en silencio, irán a la cárcel solo un año.

Podemos plantear este dilema (de ahí el nombre del juego) en esta tabla:


En cada celda, el número de la izquierda representa los años de cárcel para uno de los prisioneros (jugador 1) y el número de la derecha los años para el otro prisionero (jugador 2). Como podemos observar, la mejor situación de todas para cada prisionero consiste en que él confiese el crimen y el otro se mantenga en silencio, de manera que el primero no iría a la cárcel. El segundo mejor resultado se produce cuando ninguno de los dos confiesa y cada uno es condenado a un año de cárcel. Finalmente, lo peor que puede pasarle al prisionero es que él no confiese y su compañero le delate. 

Los prisioneros valoran de manera distinta cada uno de estos resultados. De acuerdo con la ordenación de preferencias que hemos planteado, llegaríamos a esta segunda tabla donde, dentro de cada celda, el número de la izquierda es el pago que obtiene el jugador 1 y el de la derecha el pago del jugador 2:


La lectura de esta tabla revela la existencia de un óptimo de Pareto (situación donde ninguno de los jugadores puede mejorar haciendo otra cosa sin que el otro empeore) en la celda donde ninguno confiesa. Entonces, parece claro, los prisioneros deben mantenerse en silencio, ¿verdad? Pues no, no lo harán, y precisamente en este punto reside el interés del juego. Los dos prisioneros confesarán, porque a la hora de plantearse qué hacer en cada posible situación llegarán a la conclusión de que esa decisión es la mejor. Pongámonos en la piel de uno de los dos jugadores: si el otro no confiesa, recibirá un mayor pago confesando (3 es mayor que 2), y si el otro confiesa, también recibirá un mayor pago confesando (1 es mayor que 0).

Por supuesto, en comparación con este resultado los prisioneros estaría mejor colectivamente si no confesarán, pero no tienen incentivos a cooperar de esta manera. Confesar o no confesar, he aquí el dilema: existe un resultado óptimo para ambos que no ocurre, pues individualmente prefieren delatarse.

Si bien a primera vista este relato puede parecer algo rebuscado, lo cierto es que se reproduce más a menudo de lo que parece en nuestra vida cotidiana. Sin ir más lejos, pensemos en un trabajo en grupos de dos para una asignatura de la universidad. Si ninguno de los dos compañeros hace nada, ambos suspenden. Si uno se esfuerza y el otro no, los dos aprueban, pero el primero se encontrará menos satisfecho que el otro. Por el contrario, si los dos se esfuerzan, también aprueban, pero se habrán repartido la carga de trabajo. 

En general, el dilema del prisionero es aplicable a contextos donde el beneficio individual entra en conflicto con el colectivo, como ocurre en los mercados oligopolísticos, donde las empresas se plantean si acordar entre ellas los precios que fijan a sus productos o las cantidades que ponen a la venta. Como hemos explicado, la teoría de juegos nos dice que en estas situaciones los implicados, siendo racionales, prefieren actuar en beneficio propio a cooperar para alcanzar el mejor resultado para el colectivo. A partir de aquí, en nuestras manos está la posibilidad de descubrir los dilemas del prisionero a los que nos enfrentamos a diario y actuar en consecuencia. Sin embargo, a veces puede ser útil no seguir la dirección indicada por la teoría de juegos, como nos enseñaron los habitantes de Gotham City:


Puedes seguir a Daniel Ghebreial en:

07 abril 2017

ES TODO MENTIRA


Esta mañana, la cadena SER publica un nuevo informe, basado en un USB incautado al que fuera gerente del PP de Madrid, en el que por lo visto se demuestra que Rajoy –ese señor que preside el Gobierno– en 2008 y Aguirre en 2007 y 2011 concurrieron a las elecciones de esos años incluso doblando el presupuesto autorizado para campañas por el Tribunal de Cuentas. Uno de los periodistas comentaba que a los ciclistas que pedaleaban por Francia dopados hasta las cejas se les retiraron sus podios, sus medallas y sus triunfos. Es ciertamente complicado volver a 2008 para quitarle a Rajoy sus escaños –por cierto, que ni con trampas ganó– y más complicado aún exigirle a Aguirre ocho años de Presidencia ganada con dinero negro.  

Por supuesto, a nadie le importa. Dice el CIS que la corrupción es el segundo problema de los españoles sólo por detrás de un paro desproporcionado que hipoteca el futuro de todos, pero es mentira. Es todo mentira.

Si nos importara la corrupción, si nos importara lo más mínimo, haría mucho tiempo que España sería muy diferente. No estoy hablando de que Podemos gane unas elecciones –¿yo también debería votarles? No–  sino de pedir responsabilidades. Una de las palabras más prostituidas de nuestro sistema político, por cierto, después de independencia judicial o autonomía universitaria.

Este último mes he terminado Against Democracy, un libro de Jason Brennan, profesor de ética política y políticas públicas de Georgetown. El libro tiene varios puntos débiles, pero es el fruto evidente del mosqueo inevitable que se produce después de estudiar durante muchos años los fracasos políticos que se producen en democracia. El argumento principal parte de una realidad contrastada: la inmensa mayoría de votantes no están lo suficientemente informados como para tomar las mejores decisiones. Y de esa inmensa mayoría, una parte importante está voluntariamente desinformada e incluso manifiesta su rechazo a informarse para tomar decisiones políticas de forma responsable. La conclusión es que es injusto someter a toda la sociedad a decisiones tomadas por un electorado incompetente y/o desinformado, e imponer decisiones equivocadas a esa minoría que sí se informa y trata de asumir sus responsabilidades.

Por supuesto, el libro falla en sus propuestas. La epistocracia que propone Brennan –que sólo puedan votar quienes sean capaces, o que el voto de los capaces valga más que el de los inútiles– es injusta por definición. No se trata de castigar al que no sabe, sino de enseñarle que tiene que saber, y darle las herramientas para saber. Darle juicio. Darle, en definitiva, responsabilidad.

Nuestro problema es que tenemos un rechazo patológico a asumir responsabilidades. La cultura política de España –y de otros países, pero eso no viene al caso– invita al español medio a evitar cualquier cosa que ponga sobre sus hombros el peso de una decisión, incluso de la más irrelevante. Da igual el campo. Da igual la forma. Lo mismo elude su responsabilidad el cartero que por no corregir un error devuelve la carta en lugar de entregarla al vecino correcto, que el funcionario que envía al ciudadano a otro edificio cuando tiene un escáner y un ordenador con correo electrónico delante. Lo mismo elude su responsabilidad el ciudadano que no vota, que el que vota lo mismo sólo por no cargar sobre su conciencia el peso de haber cambiado algo.

Lo mismo elude su responsabilidad el ciudadano que suspira resignado cuando su Presidente autonómico dimite por corrupción, que el votante que se da por satisfecho cuando ese Presidente dimitido sigue liderando un partido y ocupando un escaño. Lo mismo elude su responsabilidad el que permanece impertérrito ante la corrupción generalizada de un partido, sea su votante o su presidente.

Por eso digo que es todo mentira. Si fuera cierto que nos importa, nos preocupa y nos indigna la corrupción, las direcciones de correo y los teléfonos de nuestros políticos, elegidos por nosotros y con nuestros votos, echarían humo. Pero ninguna lo hace, y no, queridos conciudadanos, no son secretas: están en todas las web de todos los organismos. El trabajo de localizar al diputado corrupto al que voté y mandar un correo electrónico o una carta pidiéndole, como votante, que se vaya, es una responsabilidad que ni una miserable parte de la población está dispuesta a asumir.

¿Me van a decir que les indigna la corrupción? Por favor. Pero si hasta les votan otra vez.

Sigue Jaime Fernández-Paíno en:

28 marzo 2017

QUEJA POR LA CHARLA EN EL IES SANTA MARGALIDA POR PARTE DE UN CONDENADO POR ENALTECIMIENTO DEL TERRORISMO - NOTA DE PRENSA (28/3/2017)


La asociación PROU- No vaig de vaga ha registrado a las 11:28h de esta mañana una queja en la Consellería de Educación en referencia a la charla organizada por el IES Santa Margalida, cuyo protagonista es un condenado a 3 años y seis meses de cárcel por enaltecimiento del terrorismo, injurias a la Monarquía y amenazas de muerte. 

Sabiendo a ciencia cierta que los alumnos/oyentes son menores de edad, informamos a la Consellería que seguimos el obligado protocolo indicado por la propia administración, concediendo el plazo de 10 días naturales para responder a nuestra queja. Paso previo para trasladar nuestra denuncia a la Oficina de Defensa del Menor, para que, dependiendo de su resolución sea enviada a la Fiscalía de Menores.

Consideramos que estamos ante otro caso de adoctrinamiento masivo aprovechando el horario lectivo y sin que los padres de los alumnos hayan sido informados ni hayan autorizado la asistencia de sus hijos menores de edad a dicha charla.

Mismo funcionamiento de organizaciones nacionalistas catalanistas como el SEPC y arran, que se beneficia del apoyo de un sector docente para utilizar las aulas en horario lectivo, para reunirse con los delegados de clase y animarlos a secundar cualquier movilización estudiantil, y siendo obligados a comunicarlo al resto de compañeros de clase.

Recordamos que dada la actual autonomía de los centros, la responsabilidad de todo lo que ocurra en los mismos en horario lectivo es de la Dirección del mismo.

LA EVOLUCIÓN DE LA UNIÓN EUROPEA: (PARTE 1) INTRODUCCIÓN


Esta va a ser la primera de una serie de publicaciones cuyo objetivo individual será comprobar con los datos en la mano, el comportamiento económico de los distintos estados miembros de la Unión Europea en un espacio temporal que comenzará en el año 2000, o quizá más atrás en función de la naturaleza de lo que estudiemos en cada momento, y abarcará hasta la actualidad. Mi objetivo general es, mediante estos análisis enfocados en la historia reciente de la UE, conocer el contexto en el que se encuentra la misma, conocer sus equilibrios e inestabilidades y de esa forma saber hacia qué dirección nos dirigimos. En esta introducción voy a comenzar hablando de un valor al cual recurriré con frecuencia y es el PIB a precios de mercado. Este dato y su evolución a lo largo del tiempo nos permite conocer el crecimiento o decrecimiento (expansiones o crisis) que ha experimentado una economía. En este caso, hablamos del referente a la Unión Europea en términos totales (28 países). Estos datos están a nuestra plena disposición en el “DataBase” de Eurostat, por lo que su extracción no supone un problema. Hago referencia a dicha utilidad porque para entender los datos que vamos a tratar en estas publicaciones, lo primero y más importante es conocer el contexto en el que se desarrollaron. Una vez extraídos, hay varias maneras de conocer las tendencias de una variable. Una es calculando los logaritmos de cada unidad de tiempo (en este caso, cada año) debido a que la naturaleza de estos nos permite observar la tendencia de una variable en el tiempo amortiguando las fluctuaciones que ha podido tener debido a variaciones puntuales. Otra es simplemente calculando u obteniendo las tasas de variación de cada periodo. Lo que nos permite conocer más exactamente (sin amortiguamientos) las variaciones relativas experimentadas por, en este caso, el Producto Interior Bruto.

Una vez extraemos estos datos para los años comprendidos entre 2000 y 2015, y calculamos tanto las tasas de variación como los logaritmos, podemos visualizarlos en los gráficos que añado más abajo (G.1 y G.2). Se pueden distinguir tres periodos claros: El primero, abarca desde el 2000 (excluyendo su comienzo real, el cual podría ser a mediados de los 90) hasta poco antes de la llegada oficial de la crisis, en 2007.


El segundo comenzaría en ese año para terminar sobre 2009, lo que se podría calificar de periodo de saneamiento. En el tercero, que empieza en 2010 y es en el que nos encontramos actualmente, se ha vuelto a la senda del crecimiento.


Con estos datos, uno podría pensar que el PIB de toda la UE es un dato demasiado general para hablar de la tendencia de cada país a lo largo de este periodo. Sin entrar demasiado en los datos concretos para cada año, y tomando como referencia el inicio de esta última etapa, podemos observar en el gráfico de abajo (G.3) datos referentes al PIB per cápita (PIBpc). Este dato es uno de los más utilizados para medir el crecimiento en el ámbito económico estrictamente. Gracias a él, podemos ver que la UE se encuentra en una senda de crecimiento y expansión salvo una única excepción. Si observan el gráfico mencionado, verán que no hay ningún Estado en los ejes del mismo. Eso es porque en estos momentos lo único importante es comprobar la afirmación que hemos realizado. En las columnas podemos observar el índice del PIBpc de 2015 en datos índice con base en 2010 de ese mismo dato para cada país. Ello revela que todos los países salvo 5 (Italia, España, Croacia, Chipre y Grecia) tienen unos niveles de PIBpc por encima de los registrados en 2010. Los puntos naranjas indican, mediante el eje del lado derecho del gráfico, la tasa de variación del mismo dato entre 2014 y 2015. Esto nos permite ver que sólo un país de la UE mantiene unas tasas de crecimiento del PIBpc negativas. Las líneas roja y amarilla indican el eje que separa las dos posibles situaciones (Expansión y Crecimiento / Crisis y Decrecimiento) en cada una delas dos variables antes explicadas. Con todos estos datos, sólo un país contempla una situación diferente a lo mostrado en los gráficos G.1 y G.2, y es Grecia. En este sentido, tendremos cuidado al hablar de la situación del país heleno en las posteriores extensiones de esta serie.


Partiendo de estas bases, todas y cada una de las entradas enmarcadas dentro de esta serie analizarán la economía europea teniendo estas tres etapas claramente diferenciadas como hoja de ruta, tratando de poner sentido a los datos que vayamos encontrando. Por lo tanto, cualquier comportamiento que indique cambios de tendencia habrá que contextualizarlo dentro de estos tres bloques, los cuales ya nos dejan ver de antemano las tres fases por las que hemos pasado desde el comienzo de este Siglo XXI. Muchos son los datos que pueden alumbrarnos en este terreno supranacional, pero con tiempo y criterio podremos sacar grandes conclusiones. En la próxima entrega de esta serie, hablaré sobre los ingresos impositivos y su evolución durante estas tres etapas. ¿Cómo queda España en este contexto? ¿Los miembros de la Unión Europea siguen una directriz común sobre cómo gestionar dichos ingresos? ¿O realmente el término “unión” no es aplicable en este ámbito? Todas estas preguntas y otras muchas serán resueltas en la próxima entrega de esta serie. Hasta entonces, nada más que añadir.



Puedes seguir a Daniel Díaz Sanjurjo a través de su


27 marzo 2017

EL RETO DE LA BANCA ESPAÑOLA CON LOS BAJOS TIPOS DE INTERÉS

LOS TIPOS DE INTERÉS BAJOS
Mario Draghi, Presidente del Banco Central Europeo.

Factores que han provocado los actuales niveles de tipos de interés:

·         Problemas estructurales:
ü  Baja productividad.
ü  Desaceleración de la población activa.
ü  Desigualdad.
ü  Factores cíclicos derivados de la crisis de 2008.
·         Fuerzas que han empujado los tipos reales a la baja:
ü  Expansión de la oferta de crédito (política monetaria del BCE).
(debido a la política de ahorro externo en países emergentes; el cambio demográfico en economías desarrolladas; la desigualdad en grandes países desarrollados; y la incertidumbre)
ü  Contracción de la demanda de crédito (inversión).       
(impulsada por la caída de la productividad y de las expectativas de crecimiento; la caída del precio de los bienes de capital; la menor inversión pública en el mundo desarrollado; la mayor incertidumbre y riesgos de cola; y el despalancamiento del sector privado desde niveles muy elevados)
ü  Alteraciones en la intermediación en el mercado de crédito (debido al BCE).      
(Represión financiera; escasez de activos seguros; y previsibilidad de política monetaria)

Los efectos de los tipos de interés bajos en el sistema bancario y los mercados bursátiles son:

·         La banca se enfrenta a 5 grandes retos:
ü  La recesión.
ü  La rentabilidad.
ü  La regulación.
ü  La reputación.
ü  La revolución digital.
·         Para adaptarse al entorno de bajos tipos de interés la banca debe aprovechar las oportunidades que ofrece la revolución digital. Deben apalancarse en arquitecturas tecnológicas ágiles para afianzar la relación con el cliente, generar propuestas de valor rentables y sostenibles basadas en la explotación masiva e inteligente de los datos, y crecer en distintas geografías, en competencia con actores fintech y compañías tecnológicas.

Ventajas y desventajas de los tipos de interés bajos para el banco:

Ventajas
Desventajas
ü  Rebajar el coste al que se financian los bancos.
ü  Reducir el riesgo crediticio
(excepto si se producen impagos).
ü  Salvaguardar la solvencia de los bancos.
ü  Caída de la rentabilidad.

La caída de la rentabilidad lleva a los bancos a conceder más préstamos con unos criterios menos estrictos y unas condiciones más laxas para tratar de mantener una rentabilidad. Esto implica que el banco asume más riesgos. Estos riesgos pueden dar lugar a un aumento del riesgo crediticio pues el peligro de impago es mayor (véase el caso de Deutsche Bank o la banca italiana).

Ganadores y perdedores de los tipos de interés bajos:

La competencia por conceder créditos en el nuevo escenario de tipos de interés bajos es positiva para que más empresas y hogares reciban financiación. Sin embargo tiene una serie de ganadores y perdedores.
Ganadores
Perdedores
ü  Hogares y empresas que estén hoy pagando hipotecas. (Deudores)
ü  Gobiernos que se benefician de unos pagos de intereses de su deuda más bajos e incluso de rendimientos negativos de su deuda.
ü  Exportadores que cuentan ahora con un euro más débil frente al dólar.
ü  Inversores que han comprado activos alternativos al a renta fija.
ü  Bancos comerciales que reciben caja al desprenderse de aquellos activos que compra el BCE.
ü  Empresas mineras y los propietarios de oro y otros metales que suelen tender a subir de precio con tipos de interés negativos.
ü  Ahorradores privados y pensionistas, pues dependen de los intereses que produzcan sus inversiones acumuladas a lo largo de su vida.
ü  Fondos de pensiones y aseguradores.
ü  Bancos comerciales, al ver que su diferencial disminuye, reduciendo su rentabilidad.


Medidas de la banca para sobrevivir a la caída de la rentabilidad:

Que el Euribor (tipo de interés del BCE) baje implica que el margen de interés que tienen los bancos comerciales se estrecha y obtienen menos rentabilidad a la hora de conceder créditos. Este margen lo denominamos el diferencial, no es más que la parte fija que se suma al Euribor a la hora de conceder un crédito por parte de la banca comercial. Con el Euribor negativo al banco comercial no les interesa dejar sus fondos en el Banco Central porque debe pagar por ello, así que le rentará más prestarlo (conceder créditos).
El punto principal por el que la banca comercial se nutre es el diferencial. Al ser este menor deben buscar vías para mantener sus beneficios.
Reducción de costes
Aumento de ingresos
ü  Reducir el número de oficinas.
ü  Reducir el número de empleados.
ü  Reducir provisiones.
ü  Abaratar costes a través de I+D+i.
ü  Aumentar comisiones por servicios/depósitos a los clientes.
ü  Cobrar un % del dinero depositado al cliente.
Dentro del plan de reducción de costes se contempla en las entidades más vulnerables las fusiones bancarias.
La aplicación de aumentos en las comisiones por servicios y depósitos a los clientes o el cobrar un porcentaje fijo respecto del dinero depositado al cliente implica encarecer el servicio y arriesgarse a que los clientes cambien de entidad bancaria o pasen a guardar sus ahorros en casa o comprando oro y otros materiales cuyo precio es estable a lo largo del tiempo. Es por ello que no parecen factible estas medidas. Solo queda entonces enfocarse a la reducción de costes. El 80% de los españoles ha cambiado de banco alguna vez, y el 49% lo ha hecho en los últimos 5 años.

Puede que la baja rentabilidad no sea culpa del tipo de interés bajo:

No debemos achacar la caída en la rentabilidad únicamente a que tengamos el Euribor negativo. No todos los bancos de Europa tienen su ROE (Rentabilidad Financiera) a nivel bajo estando su tipo de interés negativo. Pensemos en Suecia y el resto de Europa.
Bancos de Suecia (ROE 12%)
Bancos del resto de Europa (ROE 5%)
ü  Incurre en menos costes para mantener su estructura bancaria.
ü  Tiene una cartera crediticia de mejor calidad (una menor cuantía de créditos dudosos o moras).
ü  Incurre en más costes para mantener su estructura bancaria (sobrecapacidad).
ü  Tiene una cartería crediticia de peor calidad (una mayor cuantía de créditos dudoso o moras).
Con estos dos puntos vemos que la clave puede que se trate de la optimización de recursos en cuanto a la estructura bancaria (sucursales, personal, uso de tecnologías más potentes, etc) y la propia actividad del banco a la hora de decidir conceder o no préstamos a sus clientes. Nos encontramos pues con la necesidad de cambiar el modelo de negocio tradicional.





LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS
Logo de Housers, empresa FinTech dedicada a la inversión a pequeña escala en vivienda.

Situación actual de las nuevas tecnologías en relación a la banca:

En la actualidad el 94,6% de los españoles se conecta a internet a través de su teléfono móvil, por lo que se ha convertido en parte de la vida diaria de los españoles. Una de las actividades habituales que se realizan es la de revisar las finanzas personales a través de la banca móvil (un 54,1%). Otro dato relevante es la dependencia del móvil, pues un 45% de los usuarios de internet afirman que les resultará “muy difícil” tener que vivir sin internet en su móvil.

Las FinTech:

La banca tradicional ha ido atrasada en cuanto a su adaptación a las nuevas tecnologías, es por ello que han surgido las FinTech (Financial Technology) a través de diversas startups. Consisten en compañías tecnológicas que ofrecen servicios financieros al margen de las grandes compañías tradicionales. Éstas suelen trabajar en la actualidad para otras entidades bancarias por lo que se pueden definir como empresas que prestan servicios financieros a través de la tecnología.
Servicios ofrecidos por las FinTech
ü  Pagos y transacciones.
ü  Negociación de mercados.
ü  Financiación colectiva (crowdlending).
ü  Asesoramiento Online.
ü  Monederos digitales.
ü  Banca Online.
ü  Gestión de materias primas.
ü  Desarrollo de sistemas de seguridad financiera.
ü  Etc, etc.

A través de la Asociación FinTech sabemos que hay cuatro empresas FinTech que han sido galardonadas como las mejores de España.
Las mejores empresas FinTech de España 2017
ü  Indexa Capital.
ü  Housers.
ü  La Bolsa Social.
ü  MyTripleA.

Estas cuatro empresas ofrecen unas características que las hacen ser más competitivas que la banca tradicional en cuanto a los servicios que ofrecen:
·         Bajas comisiones (ahorro de cerca de un 80% de media).
·         Gestores automatizados (mediante la tecnología se utilizan formularios sofisticados para averiguar el perfil inversor del cliente).
·         Mayor rentabilidad (gracias a sus bajas comisiones y los reajustes automáticos, así como la diversificación).
·         Más velocidad (existe menores costes en cuestión de tiempo que la existente en la banca).
Los servicios que estas 4 empresas ofrecen son los siguientes:
·         Indexa Capital:
ü  Inversión de clientes en Cartera de Fondos.
ü  Inversión de clientes en Planes de Pensiones.
·         La Bolsa Social:
ü  Captación de inversores (FundRaising) para empresas que son clientes.
·         Housers:
ü  Inversión en inmuebles a través de CrowdFunding.
·         MyTripleA:
ü  Captación de inversores (CrowdLending).
ü  Concesión de préstamos a PYMEs, Autónomos y Emprendedores.

La Uberización de la Banca:

Parece ser, al menos para la banca JP Morgan Chase, que el sector financiero se está enfrentando a un proceso de “Uberización” y debe adaptarse para sobrevivir.
Esto se da gracias a los bajos costes y al a accesibilidad de la tecnología. Gracias a ello el mundo ha entrado en una nueva era que se mueve a gran velocidad, donde las compañías tradicionales pueden verse amenazadas por las startups.
Las empresas FinTech emergentes ofrecen nuevas plataformas de fácil uso para la banca minorista, préstamos de consumo, préstamos para PYMEs, banca privada y banca de inversión. Y todo ello a través del mismo teléfono móvil es posible.

Perspectiva de los bancos ante las FinTech:

En una encuesta a más de 100 ejecutivos senior del a industria bancaria se arrogaron los siguientes resultados.
Ventajas del Banco respecto al FinTech
Desventajas del Banco respecto al FinTech
ü  La Reputación de la Banca Comercial.
ü  La Lealtad del cliente al banco.
ü  La cartera de clientes alta.
ü  La Experiencia en la gestión del riesgo.
ü  La falta de una visión digital, clara y estratégica.
ü  El peligro de brechas de seguridad.
ü  La cultura que se adapte rápidamente al cambio.

El FinTech puede proveer a los bancos la habilidad de moverse rápidamente en el mercado y de innovar tecnológicamente. Para ello el banco deberá reducir su estructura burocrática e incorporar más tecnología automatizada.
En España la banca ha dado algunos pasos en su digitalización con herramientas como Bizum, a la que se han sumado numerosos bancos. Se trata de una aplicación que permite transferir sin costes dinero de un cliente a otro a través del móvil sin saber el IBAN. Se espera que evolucione hasta convertir el móvil en un reemplazo de la tarjeta de crédito/débito.




CONCLUSIONES

El enfoque que debe tomar el banco tradicional:

Teniendo en cuenta que los tipos de interés van a estar bajos y las entidades bancarias no van a poder recuperar su rentabilidad de años anteriores cuando el Euribor era alto y no cercano a 0%, queda clara la necesidad de compensar a través de reducciones en los gastos. Pero esto será insuficiente para sobrevivir al largo plazo en un mundo de tipos de interés bajos: es necesaria una reforma del modelo de negocio para actualizar la banca tradicional al siglo XXI, es aquí donde la tecnología juega un factor clave.

¿Qué quieren los clientes?

·         Un servicio de fácil acceso (gracias al buen trato y la agilidad de la entidad)
·         Acceso a la financiación (mediante préstamos y otros mecanismos).
·         Oportunidades de invertir su dinero (especialmente si es seguro).
·         Bajos costes (cuanto más barato sea el servicio, mejor).
·         Confianza en la entidad (saber que se trata de una entidad grande).

¿Qué ofrece actualmente el banco?

Las entidades bancarias han de ver la actual situación de los tipos de interés bajos como una oportunidad para renovarse. Las entidades bancarias siguen contando con la confianza de los clientes, quienes miran con recelo a las startup por no confiar en entidades pequeñas. Esto brinda la oportunidad a la banca de aprender de las startup para ofrecer productos similares y captar así sus clientes.
La banca privada española debe incluir en sus productos elementos más innovadores para canalizar la inversión y evitar la huida de los ahorradores ante los tipos de interés negativo. Conociendo el gran número de activos inmobiliarios, y su dificultad para venderlos, es una alternativa idear un sistema similar a Housers que se pueda ofrecer a clientes del banco.

Así mismo, además de los productos, es clave que el banco reduzca costes innecesarios (sucursales y parte de la plantilla) y automatice diversos servicios.



Puedes seguir a Alexandro Gaffar a través de su