¿CÓMO SE REALIZA UN PROYECTO DE INVESTIGACIÓN EN ECONOMÍA? (V) - Canal Hablamos

NUEVO

23 agosto 2017

¿CÓMO SE REALIZA UN PROYECTO DE INVESTIGACIÓN EN ECONOMÍA? (V)


Este es el quinto capítulo de la serie ¿Cómo se realiza un proyecto de investigación en Economía? Para leer los capítulos anteriores, pincha en los siguientes enlaces:
5º PASO: HORA DE ESCRIBIR
Después de familiarizarte con tus datos y adaptarlos al formato más adecuado, llega el momento de realizar el trabajo en sí. En este sentido, pocas pistas te puedo dar. Solo el propio investigador sabe cuál es la respuesta a la pregunta que se ha formulado y cómo contestarla. Por supuesto, la revisión de la literatura te habrá permitido conocer lo que otros, antes que tú, hicieron para resolver problemas similares al que has planteado, y tu supervisor te habrá dado alguna pista, más o menos clara, sobre la dirección que debes tomar. Tampoco te negaré que existen métodos más populares o conocidos que otros, como proponer una relación entre las variables de interés a través de un modelo econométrico y estimarlo por mínimos cuadrados ordinarios. Sin embargo, en esta serie no voy a meterme en esos detalles (en otras sí), por lo que solo puedo animarte y pedirte paciencia con esta parte del proyecto, la más divertida, aunque al principio no lo creas.

Con lo que sí puedo echarte una mano es con la estructura y el estilo que debería seguir el documento en el que presentes el trabajo. 

Sin más preámbulos, vamos a empezar con algo evidente: la primera página de tu trabajo de investigación debería ser la portada. El diseño de la portada depende a menudo de los requisitos que ponga tu supervisor o centro educativo, pero por regla general esta debe contener el título del trabajo, el nombre del autor o los autores y, a veces, la fecha en la que el trabajo es presentado y un breve resumen (también conocido como abstract) de unas 10 líneas.

El abstract suele contener una descripción somera del tema, los objetivos del estudio, las variables y las fuentes de datos utilizadas, y las principales conclusiones. Algunos prefieren situar el abstract en la segunda página del trabajo, pero lo pongas donde lo pongas, es una de las partes más importantes del documento. Esto no es una broma. La mayoría de los lectores de artículos de investigación económica basan en el abstract su decisión de dedicar o no dedicar tiempo a un determinado artículo. Si les llama la atención, seguramente le echarán un vistazo al resto; si no, ni se molestarán en abrirlo y pasarán al siguiente. Puede que este aspecto no sea muy influyente a la hora de presentar un trabajo para una de las asignaturas de la universidad, pero sí lo es para el investigador que suspira por publicar con impacto. 

En la página siguiente aparecería el índice, con las secciones y subsecciones en las que se divide el trabajo una debajo de otra, señalando la página donde comienza cada una. Dependiendo de la longitud del trabajo y de los requisitos de forma que debas cumplir, tendrás que incluir un índice o no.

A continuación, en una nueva página, comenzaría el cuerpo del trabajo, incluyendo un número en el título de cada sección y subsección con tal de establecer un orden (podrías numerar las secciones con la serie 1, 2, 3, etc., y las subsecciones de la primera sección con 1.1, 1.2, 1.3...). La introducción sería la primera sección. En ella habría que exponer claramente el tema que va a ser analizado y por qué este es importante; las hipótesis que se pretenden contrastar, las variables que se quieran estudiar o las políticas que se deseen evaluar. Si con el abstract pretendíamos abrir el apetito del lector, con la introducción queremos ofrecerle un primer plato que le deje con ganas de más.

Presentar un conjunto de estadísticos o gráficos que resuman la naturaleza de los datos y las relaciones entre ellos puede ser una buena manera de introducir tu tema de investigación. Por ejemplo, supongamos que estás escribiendo acerca de los factores que afectan al número de hijos por mujer en los países desarrollados, y has decidido centrarte en el nivel educativo de las mujeres. Para mostrar que el número de hijos por mujer ha ido descendiendo a lo largo del tiempo, podrías emplear una tabla o un gráfico con los datos en los que se refleja esta tendencia, junto con una breve discusión de las posibles causas de esta evolución.

Adicionalmente, en la introducción se puede anticipar brevemente cuáles han sido los resultados alcanzados en el trabajo, además de una revisión de la literatura que te permita encuadrar tu trabajo con respecto a la teoría y la evidencia empírica existente (si es demasiado larga, puedes dedicarle otra sección en exclusiva).

La segunda sección estaría dedicada al marco conceptual o teórico, es decir, el procedimiento escogido para contestar la pregunta planteada. Tanto si optas por uno teórico como si prefieres otro más aplicado, intenta explicar tu enfoque de la manera más clara y detallada posible. Por ejemplo, si vas a proponer y estimar un modelo econométrico, en este apartado tendrías que definir cada una de las variables utilizadas, indicando y justificando teóricamente si son endógenas o exógenas, la realización de transformaciones sobre ellas o la inclusión de variables adicionales. Así irías mostrando todos los pasos necesarios para llegar a la formulación del modelo econométrico final. Después discutirías las condiciones esperadas sobre los parámetros (signo positivo o negativo, magnitud, etc.).


En el tercer epígrafe te concentrarías en los datos empleados, debiendo proporcionar al lector la información suficiente para que tenga la oportunidad de replicar tu análisis. De esta forma, tendrías que señalar cuáles son las fuentes de los datos, el número de observaciones, el periodo abarcado y la periodicidad en el caso de las series temporales o el grado de agregación de las variables, entre otros aspectos. Si los datos han sido sometidos a algún tipo de tratamiento previo o si se han descartado observaciones por algún motivo, sería necesario comentarlo. En este apartado también se suele incluir un análisis descriptivo de los datos, con los estadísticos más frecuentes (media, mediana, máximo, mínimo, desviación típica, curtosis, apuntamiento, etc.) y algunos gráficos que ayuden a entender su comportamiento y detectar las características más relevantes para el trabajo, como la ausencia de estacionariedad en una serie temporal.


Los resultados del análisis se mostrarían en la cuarta sección. Es este, y no alguno de los anteriores, el lugar en el que hablar acerca de cuestiones como los valores de los parámetros estimados, su significación estadística y sus desviaciones típicas; coeficientes de determinación o contrastes de hipótesis. Si has trabajado con un modelo, tendrías que presentar su estimación definitiva, con el método de estimación más adecuado, así como los estadísticos necesarios para justificar su validez. Asimismo, habría que analizar el modelo desde el punto de vista de su uso final: un análisis estructural con la interpretación de los coeficientes, elasticidades, etc.; la previsión de las variables de interés con una valoración de la capacidad predictiva del modelo; una evaluación de políticas económicas, justificando la selección de las variables de control y las implicaciones de las variaciones inducidas en estas, etc.


Posteriormente, en la sección de conclusiones se destacaría la importancia de los resultados obtenidos en el análisis, comparándolos con los de la literatura previa consultada, y se podrían sugerir posibles extensiones del trabajo o la línea de investigación escogida.


El trabajo se cerraría con la bibliografía utilizada en su elaboración, que podría ir seguida por apéndices donde se recojan tablas, gráficos y otros materiales adicionales (formularios para la realización de encuestas, indicaciones para elaborar una parte determinada de la base de datos, etc.). Retomando el asunto de las referencias, sería recomendable tener en cuenta si tu supervisor o centro educativo te exige cumplir con unas normas en particular (APA, Harvard, ISO...). Si no, podrías tener en cuenta las siguientes indicaciones para citar:

  • Artículos: Apellidos, Iniciales (año de publicación). "Título del artículo", Revista en la que está publicado el artículo, nº de la revista, volumen, páginas en las que aparece.
Ejemplo: Baumeister, C. y Kilian, L. (2015). "Forecasting the real price of oil in a changing world: a forecast combination approach", Journal of Business & Economic Statistics, nº 3, vol. 33, pp. 338-351.
  • Libros: Apellidos, Iniciales (año de publicación). Título del libro, editorial, edición, lugar de publicación.
Ejemplo: Sebastián, M. (2015). La falsa bonanza, Ed. Península, 1ª edición, Madrid.
  • Referencias estadísticas: "Título de la publicación" (año o años de la publicación que se hayan consultado). Organismo.
Ejemplo: "Boletín estadístico del Banco de España" (1975-1996). Banco de España.

Si en el texto se hace referencia al contenido de un artículo, libro o publicación, la cita se realiza con el apellido del autor o autores y la fecha de publicación entre paréntesis. Ejemplo: "El cuerpo metodológico desarrollado por Box y Jenkins (1970) para el análisis de series temporales mediante modelos ARIMA ha sido aplicado por algunos autores al estudio del precio del petróleo".

En cuanto al estilo de redacción del trabajo, de nuevo depende de las normas que te hayan impuesto. Es habitual presentar el trabajo mecanografiado a interlineado 1.5, en tipografía Times New Roman, Latin Modern Roman o Arial tamaño 12. Las ecuaciones deben aparecer en una línea, centradas y numeradas, como en el ejemplo siguiente:
También hay que numerar las tablas y gráficos que se presenten:

Gráfico 1: Precio del petróleo Brent

Cuando se haga referencia a alguno de estos elementos en la redacción, se hará a través del número que le corresponda: ecuación (1), tabla 5, gráfico 3.

Los procesadores de texto más populares (Word, Open Office...) te permitirán lidiar fácilmente con los asuntos relativos al estilo. No obstante, muchos investigadores prefieren recurrir a LaTeX, tecnología gratuita que puedes descargar e instalar en tu ordenador para la composición de textos y es usada especialmente en la generación de artículos científicos que incluyen expresiones matemáticas. A diferencia de los procesadores de texto a los que estamos acostumbrados, denominados WYSIWYG (What You See Is What You Get, "lo que ves es lo que obtienes"), LaTeX se basa en escribir un código dentro de un archivo o fichero fuente que, con las órdenes y comandos adecuados, contenga el texto que queremos producir. Después, este es procesado y compilado, dejándolo preparado para que pueda ser enviado a la salida correspondiente, ya sea la pantalla del ordenador o la impresora. Si bien es cierto que cuesta aprender el lenguaje de LaTeX y acostumbrarse a esta manera de proceder, sus usuarios defienden que LaTeX les permite centrarse en el contenido del texto y dejar de preocuparse por los detalles del formato. En mi opinión, si tienes tiempo, merece la pena aprender a usarlo (eso sí, no pretendas aprenderlo en dos días para redactar un trabajo que tengas que entregar el tercero).

Hasta aquí mis consejos... Bueno, venga, uno más. Ten siempre presente que incluso los investigadores con más experiencia reconocen haber vivido momentos de verdadera desesperación delante del teclado de su ordenador. Reconozcámoslo, escribir un trabajo de investigación no es fácil. Los buenos resultados van precedidos de horas y horas de esfuerzo y algún que otro litro de café. Así que no te preocupes si en algún momento las cosas no están saliendo bien o directamente no salen. La ciencia es ensayo y error, no lo olvides.

Mucha suerte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

-->