EL REAL MADRID DE ZIDANE - Canal Hablamos

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11 enero 2018

EL REAL MADRID DE ZIDANE


Qué le pasa al Madrid es la pregunta que todo seguidor blanco y amante del fútbol, en general, se lleva preguntando durante varias semanas.
Podemos jugar al abecedario con la alineación del Madrid pero siempre seguirá siendo el equipo merengue.
Otro empate, esta vez con el Numancia. Tres días antes con el Celta de Vigo. Y a finales del año anterior la pavorosa caída contra el equipo blaugrana. Dos empates con sabor a derrota y un 3-O con sentimiento de fracaso.  Alguno podrá pensar que no hay nada de anormal que un equipo, a pesar de ser el Real Madrid, pueda perder contra rivales aparentemente inferiores y que hay precedentes como el “alcorconazo” que indican que tan solo son malos partidos. No comparto esa opinión y quien la defienda lo hace, desde mi punto de vista, con un toque de cinismo. Qué le pasa al Madrid es la pregunta que todo seguidor blanco y amante del fútbol, en general, se lleva preguntando durante varias semanas. Los lugares donde más gente entiende y habla de fútbol, los bares, lo tienen claro: “Algo pasa”.
El punto de inflexión, sin duda, fue el partido contra el eterno rival. En la primera parte no considero que el Madrid fuera inferior pero, una vez más, la falta de efectividad le lastró y pasó factura. Si a esto unimos la expulsión infantiloide por mano, en la línea de meta, de Daniel Carvajal en el minuto 63 tenemos a un Madrid tocado, hundido y sin ganas de gol. Partido tras partido, incluso del año anterior, el Real Madrid  ha sido una copia pirata de sí mismo.
Si un jugador merengue no tiene motivación o interés en un club como el Madrid mejor que cierre la puerta al salir. 
Como ante cualquier pregunta lo interesante es encontrar respuestas. Las que primero aparecen para un aficionado son: falta de motivación, interés o cualquier otro sinónimo. Precisamente son los mismos argumentos que han esgrimido los jugadores blancos, como han publicado varios medios deportivos. Esta excusa, porque no me atrevo a llamarla justificación, es penosa, pueril y raya lo insultante. ¿Pueden unos jugadores tener falta de motivación después de conseguir dos Champions seguidas y ser el mejor equipo del mundo, entre otros muchos hitos recientes? La respuesta es no. Tampoco quiero caer en la demagogia con los sueldos pero están ahí. Si un jugador merengue no tiene motivación o interés en un club como el Madrid mejor que cierre la puerta al salir.  Los buenistas, palabra por fin aceptada por la RAE, sostendrán que el ánimo o la actitud no son iguales en la liga que en la competición europea. Pero esa visión me sigue sin convencer; y lo que es más importante, que ni a los propios jugadores les tranquiliza. Sí es cierto, por otro lado, que cuando un equipo encadena varias victorias seguidas aumenta el ánimo.
La falta de gol es otro de los problemas del Real Madrid que va camino de convertirse en endémico. Sin duda alguna, los últimos responsables son los delanteros y sus preparadores. Aunque en este equipo hay jugadores con de la talla, solvencia y calidad suficiente para hacer goles. Solo necesitan concentración, constancia y con la única presión de que si no cumplen con lo que se les pide hay un buen recambio –que en otros equipos podría ser el 11 inicial–.
Otra de las respuestas a la pregunta ¿Qué le pasa al Madrid? La hayamos en la figura de Zinedine Zidane. Justa o injustamente cuando existe Un momento peor durante la temporada –como se ha referido Emery al estado del Madrid– todas las miradas se posan en el máximo responsable del juego, el técnico. En esta ocasión, aunque el entrenador sea una leyenda viva del balompié, no iba a ser menos. ¡No se alteren, criticar una alineación o sistema táctico no es poner en duda a Zidane! Me gustaría entender qué consigue el exmadridista con hacer los cambios en los últimos veinte minutos, cuando no diez. Esta táctica, que no creo que pueda considerarse estrategia, ya forma parte de la filosofía de Zizou, un sello propio pero que no lleva a ningún sitio. Nadie pone en cuestión que dar minutos a otros jugadores sea equivocado pero cuando quieren entrar en el partido ya se ha acabado.
El cachondeo y las bromas con el anterior entrenador al que llamaban “El 10” han acabado
Esta semana el que fuera técnico del Real Madrid Castilla –época bastante discutida como míster–  ha concedido una entrevista a la revista a France Fútbol  donde ha sacado su lado más humano y ha dejado titulares jugosos, futbolísticamente hablando. El francés aplica la filosofía medieval de “Carpe Diem” pero lo que es más importante, afirma que El Zidane futbolista no existe que No está protegido y que Desea demostrar que quiere ser un buen entrenador en las dificultades. Sin duda alguna, ya ha hecho gala de buen entrenador, los títulos le avalan y esto también le permite continuar al frente del equipo. Si esta situación ocurriera con otro técnico, jugadores, Directiva y aficionados estarían pidiendo su cabeza. Ahora el francés debe cumplir su palabra con triunfos, títulos y, si puede ser, con solvencia en el césped.

Zidadine Zidane tiene autoridad y los jugadores le respetan. El cachondeo y las bromas con el anterior entrenador al que llamaban “El 10” por no tener un pasado como un futbolista de renombre han acabado. Otro momento decisivo ha sido la charla con sus jugadores a los que ha dicho que les apoya pero que deben dar todo en el campo. No hay nada de especial que no pudiera decir otro técnico en circunstancias similares si no fuera por el valor emocional que muchos de los jugadores tienen al galáctico, al que están muy agradecidos por su apoyo ante la prensa. Estoy convencido que si alguien en la plantilla ha interiorizado la excusa de falta de ánimo este puede ser su revulsivo. Zidane ha dejado claro que no está aquí para quedarse y estoy convencido que dará todo para que su equipo vuelva a brillar.
Karim Benzemá comenzó con promedios de más de un gol por partido y como continúe de la misma forma terminará con medio.
Otro de los titulares del excentrocampista es: Estamos todos en el mismo barco, y la culpa la tenemos todos yo el primero. La asunción de responsabilidad le engrandece como técnico pero sale a relucir otra de las respuestas a mi pregunta inicial, la plantilla. Desde su llegada al banquillo ha demostrado una confianza plena y sin fisura a todos los jugadores y ahí está uno de los fallos. En ocasiones un técnico no puede satisfacer las necesidades de todos y eso no significa no creer en tus jugadores. No es malo señalar en la intimidad o por lo menos tener claro que hay jugadores que no pueden seguir vistiendo la elástica blanca y no nos engañemos, podemos jugar al abecedario con la alineación del Madrid (equipo A, B o C) pero siempre seguirá siendo el equipo merengue y se le exigirá como tal.

A mi juicio los que de forma más urgente deberían decir adiós son Karim Benzema y Carlos Henrique Casemiro. El primero porque desde su llegada a España todos los técnicos han confiado en él, le han dado minutos y su eficiencia ha ido disminuyendo –comenzó con promedios de más de un gol por partido y como continúe de la misma forma terminará con medio– y para más inri, ahora lesionado. Además, jugadores como Morata ya están pisando su sombra (en la temporada 2016-2017 el madrileño con cinco partidos menos, 43, sumó un gol más que su compañero, 20). No pongo, ni mucho menos, en duda su profesionalidad y buena trayectoria pero sus disculpas ya no sirven. Casemiro por su parte no está a la altura de otros jugadores que ocupan el centro del campo y en los partidos importantes – a pesar de contar con el beneplácito de Zidane– está desaparecido.

En el otro extremo encontramos a jugadores como Marcelo, muy cuestionado en las últimas jornadas por sus problemas defensivos. Las críticas son plausibles pero el brasileño de 29 años ha demostrado un crecimiento logístico. Su faceta como carrilero, ideada por José Mourinho, ha sido uno de los grandes descubrimientos de este equipo. Para que acalle las críticas solo debe tener en mente la ley de la gravedad de Newton: “Todo lo que sube baja”. La labor como guardameta de Keylor Navas es digna de elogio y ha demostrado sobradamente su valía; además de una excelente integración y lo que es más importante, con una sincera humildad. No entiendo la urgencia de un nuevo portero, pero cuando Kepa aterrice en el Bernabéu tendrá muy difícil igualar al costarriqueño. Por último, el ganador del quinto –y consecutivo– balón de oro, Cristiano Ronaldo sigue brillando. No como una estrella supergigante pero sí como una roja.
Entrenador y jugadores, con nombre y apellidos, son las respuestas a ¿Qué le pasa al Madrid? No son conclusiones asombrosas porque la pregunta es aún reciente y tampoco es nueva. Estos mismos jugadores han demostrado que pueden llevar su escudo a lo más alto. Las oportunidades no son eternas, ahora solo queda ganar.
ALBERTO SANZ BLANCO, PERIODISTA

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