"TREVELAN ES MISTERIO, TREVELAN ES MAGIA" - Canal Hablamos

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10 febrero 2018

"TREVELAN ES MISTERIO, TREVELAN ES MAGIA"



Parto de la base de que la magia es un engaño, pero a diferencia de otros es un engaño consentido. En España no existe una tradición arraigada de la magia como cultura, más bien en el imaginario colectivo es percibida como un mero entretenimiento. Pero al igual que el actor debe repetir una y otra vez el guion –además de darle una identidad propia al personaje en cuestión– el mago debe ensayar hasta la saciedad el truco, con la dificultad añadida de que solo hay dos resultados: número correcto o incorrecto. Siendo claros, si alguien tiene que engañar a mi cabeza, quiero que sea el mago Trevelan, que cuenta con más 15 años de experiencia en los escenarios.

Antes de reseñar el espectáculo de Trevelan, ubicado en el Palacio de la Prensa, creo necesario aclarar dos términos: mago e ilusionista. En ocasiones son empleados como sinónimos, pero poseen matices diferentes. Un mago utiliza la magia como un medio para conseguir un fin, normalmente transformar una realidad; mientras que el ilusionista es un artista escénico que intenta que algo que parece imposible sea percibido como real. Por esta razón, este show de magia y escapismo lleva por título: “No cometas el error de creer imposible aquello que es inexplicable”. El mentalista Anthony Blake –maestro de Trevelan– resume en cada actuación a la perfección la labor del ilusionista: hacer que todo sea “producto de tu imaginación” y sobre este artista asevera: “Trevelan es misterio, Trevelan es magia”.

El espectáculo, apto para todos los bolsillos, no se inicia cuando el taumaturgo sale a escena. Nada más pisar la moqueta de la sala de cine comienza la ilusión acompasada con un hilo musical de fondo. Este elemento, la música, será clave en todos los números que realice Trevelan. Sin entrar en valoraciones personales, el repertorio rockero acompaña de forma perfecta al espectáculo y dota a la actuación de un sentido propio. En el aspecto musical, igual que en otros muchos, si esperan encontrarse los convencionalismos típicos de un espectáculo de magia puede que se hayan equivocado de lugar, pues salvo el humor ininteligible propio de todos los magos y algún juego de cartas, no podrán extraer ningún tópico más.


Dos ilusionistas pueden realizar el mismo truco y ser números completamente distintos. ¿Dónde está la diferencia? En el relato. Toda la actuación gira entorno a la historia presente y pasada de este arte. Lo interesante de los trucos no solo está en el resultado (todos salieron a la perfección) sino en la ejecución, en la puesta en escena y, en definitiva, en cómo son vendidos al público. Al salir del teatro el espectador tiene una visión de cuáles son las ramas de la magia y de sus principales exponentes, pudiendo destacar al escapista austrohúngaro por antonomasia, Harry Houdini.

El ilusionista extremeño toca todas las disciplinas, como el mentalismo, el ilusionismo o el escapismo. Trevelan, como cualquier mago, pide la colaboración de los asistentes y cuenta con ayudantes para dar mayor vistosidad a sus trucos, en su mayoría arriesgados. En el público está que los números no sean demasiado largos si siguen las instrucciones del escapista. Desde el primer momento, el mago de Almendralejo conecta con los asistentes y les hace sentir parte del espectáculo. Es posible que salgan del Palacio de la Prensa de Madrid con ganas de más; esa sensación es síntoma de un trabajo bien hecho.

Lugar: Palacio de la Prensa, Plaza del Callao, 4, 28013 Madrid
Funciones: 23 de febrero. 2, 23 y 30 de marzo. 6, 20 y 27 de abril.
Horario: 23:30


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