“BURUNDANGA (EL FINAL DE UNA BANDA)”: LA MEJOR DROGA ES LA RISA - Canal Hablamos

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30 marzo 2018

“BURUNDANGA (EL FINAL DE UNA BANDA)”: LA MEJOR DROGA ES LA RISA



Las dudas forman parte de la vida del ser humano. Lo mejor que podemos hacer para despejarlas es preguntar. Pero cuando nos decidimos a ello nos enfadamos porque no nos gusta lo que nos responden o porque nos mienten. Sería ideal que siempre nos dijeran la verdad y el mejor antídoto para ello se llama sinceridad y siempre mejor si va acompañada de humor. Si desean pasar un buen rato y reír sin parar, deben visitar el Teatro Lara.  

Podemos introducir esta obra en el género de comedia de enredos por contar con las tres claves principales: argumento intrincado, pero fácil de seguir, ingenioso y con final inesperado. Por el contenido de la trama, también estaría muy próxima la categoría de comedia blanca pero con temática negra, por tratar un asunto que ha sido tabú –como es el terrorismo– de manera humorística y, en este caso, sensacional. Además posee tintes amorosos y llamadas a la amistad. Como pueden observar estamos ante una comedia moderna, muy completa e hilarante que cuenta con más de 2 000 funciones  en sus siete temporadas.


Burundanga (el final de una banda) narra la historia de Berta (Rebeca Brik) una joven estudiante que acaba de quedarse embarazada de su novio Manel (Antonio Hortelano). Pero Berta no solo duda en la forma de decírselo, sino también en si realmente le quiere. Silvia (Ariana Bruguera), su compañera de piso y amante de los uniformes masculinos, le ofrece una solución: administrarle burundanga, la droga de la verdad, a su novio para que le hable con total sinceridad. El deseo de Berta puede contra sus dudas y le administra esta sustancia. Lo que no espera es que Manel le cuente un secreto –en el que también estarán implicados su amigo Gorka (Francisco Nortes) y un empresario (Eloy Arenas) – que puede poner sus vidas en peligro.

El afamado y exitoso director Jordi Galcerán, conocido por su claustrofóbica e intrigante obra El método Grönholm, es el responsable del texto de la representación. En un primer momento el libreto puede recordarnos a una de las muchas comedias de enredos en cartelera –donde los líos entre los personajes son los que marcan la trama y la pauta del guion– pero Galcerán huye de lo simple y ofrece a los espectadores un texto arriesgado e innovador. La segunda parte del título “El final de una banda” es el tema principal sobre el que gira la función. La valentía, y cierta osadía, de este dramaturgo le llevan a crear un relato sobresaliente y cómico con dos ingredientes arriesgados e inconexos entre sí: la droga y el terrorismo, con lo que este último ha significado para la historia de nuestro país.

Un libreto de esta características puede ser una “patata caliente” para un director cualquiera, pero no para Gabriel Olivares. Este productor teatral dispone a los actores en las tablas y consigue que ofrezcan un recital de humor con una buena actuación. Me alegra que la mayor parte del reparto actual esté formado por gente joven, y profesional a la vez, porque son de quienes depende la continuidad del teatro. El reparto da agilidad y ritmo a la representación, interpreta situaciones a cámara rápida y hace reír al espectador, que es en definitiva el fin principal de una comedia.


Berta Brik interpreta a la joven e ingenua Berta, que no sabe cómo decirle a su novio que está embarazada. Junto a su amiga Silvia, Ariana Bruguera, urden “El plan burundanga”. Ambas actrices destacan por su naturalidad sobre el escenario e interpretan a la perfección situaciones incómodas, y muy graciosas a la vez, frases corales y su nerviosismo al conocer la reacción de sus compañeros.  

Antonio Hortelano es Manel, el novio de Berta, un joven euskaldun con una vida aparentemente normal pero que esconde un gran secreto. Este personaje será el primero en tomar burundanga y en sentir los efectos de esta droga. El actor valenciano, que ha participado en exitosas series televisivas, desprende inocencia y bondad y recrea con mucha gracia los brotes derivados de ingerir la droga de la verdad. Su amigo cocinero vasco Gorka (Francisco Nortes) también está implicado en los planes disparatados de Manel aunque por motivos distintos. Este actor, curtido en series televisivas, imita de forma hilarante el acento vasco que despierta las risas del público. Nortes sabe transmitir la inseguridad de su personaje y hasta los momentos más trágicos los hace graciosos.

El mítico humorista Eloy Arenas es el único actor que ha permanecido en las siete temporadas de Burundanga y sigue manteniendo su característico e hilarante tono verbal y jugando con las inflexiones de voz. Arenas interpreta a un empresario que no duda en decir, en todo momento, lo que piensa y en poner de manifiesto las torpezas y chapuzas de los dos jóvenes vascos. Con su actuación encarrila la función y es el responsable del inesperado final.


La escenografía, aun simple, es bien aprovechada y recrea el típico piso de estudiantes. También me quedé muy sorprendido por el estribillo ágil y pegadizo de la banda sonora que lleva el título de la obra. Otra seña más de identidad de una comedia ocurrente con personalidad y muy divertida.


En Burundanga disfrutarás de una ingeniosa comedia y serás partícipe de la disolución de una banda

Autor: Jordi Galcerán
Dirección: Gabriel Olivares
Reparto: Eloy Arenas, Tusti de las Heras / Ariana Bruguera, Ruth Núñez / Rebeca Brik, Antonio Hortelano / Bart Santana y César Camino / Fran Nortes
Lugar: Teatro Lara (Calle Corredera Baja de San Pablo, 15, 28004 Madrid)

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