“ESTE ES UN PAÍS LIBRE Y SI NO TE GUSTA VETE A COREA DEL NORTE”: MEJOR QÚEDATE - Canal Hablamos

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25 marzo 2018

“ESTE ES UN PAÍS LIBRE Y SI NO TE GUSTA VETE A COREA DEL NORTE”: MEJOR QÚEDATE



¿En realidad somos libres?, ¿las decisiones que tomamos no están condicionadas por nada ni nadie?, ¿qué significa ser dueños de nuestro propio destino? Si alguna vez se han planteado alguno de estos interrogantes o, simplemente, no tienen muy clara la respuesta, esta obra en la Sala Mirador puede aportarles algo de luz.

Quien conozca esta sala es consciente de que su especialidad es el teatro alternativo. Quedan pocos lugares en la capital donde poder disfrutar de este tipo de funciones y alejarse de los espectáculos más comerciales. Este es un país libre y si no te gusta vete a Corea del Norte podemos situarlo dentro del género de la comedia negra. Este género, aplicado principalmente al mundo cinematográfico, tiene como temática principal la muerte, en sus respectivos planos, y sitúa al hombre como bestia. Además, incorpora a personajes que no tienen control sobre sus vidas y carecen de ambiciones. Todas estas características están presentes en la obra que nos ocupa. También aprecié rasgos surrealistas y vanguardistas por el propósito consciente de alejarse del realismo.


Iñigo Guardamino, autor y director teatral, lleva la batuta de esta representación. En esta ocasión, nos brinda la posibilidad de adentrarnos en la infranqueable República Popular Democrática de Corea del Norte a través de los ojos de un ciudadano. Mientras tanto, nos propone seguir el ciclo vital de una persona, por medio de enigmáticas vivencias, en el mundo occidental: naces (un bebé con cuerpo de humano y cabeza de dingo enfrenta a sus progenitores). Creces (una muchacha hace la primera comunión y entra en el mundo adulto, con las incoherencias que ello implica. La niña descubre un extraordinario poder que compartirá con su amiga). Te reproduces (una pareja de novios desea que nada falle en su enlace matrimonial y que todo quede inmortalizado en un álbum fotográfico) y mueres (un hombre viudo contrató los servicios de una empresa para grabar el funeral de su esposa y una de las tomas tenía poco realismo. Está dispuesto a revivir el dolor del momento).

Todos estos datos, recogidos de forma sucinta en el programa de mano, nos desvelan el propósito del director. Guardamino establece una contraposición entre dos formas de vida: la occidental, y supuestamente libre, y la norcoreana dictatorial. La originalidad del tema es digna de elogio, así como el sugerente título de la obra. El objetivo principal se cumple, pues a lo largo de la función es palpable el choque de mentalidades opuestas. No obstante, si la intencionalidad era buscar un paralelismo directo hubiera sido más fácil rebajar el tono filosófico y exponer con más llaneza las situaciones que se presentan.

Por otro lado, Iñigo Guardamino invita a recapacitar sobre otros temas, tales como el consumismo desenfrenado e imperante en la sociedad actual alentado por la propaganda. ¿Somos más felices por tener más posibilidades de elección? Otro aparente sinsentido es nuestro empeño por inmortalizar todos los momentos clave de nuestra vida con innumerables dispositivos electrónicos, lo que lleva a la reflexión del poder de la imagen. El carácter introspectivo es una de las esencias de este trabajo y es difícil de encontrar en otras representaciones.


Desde el punto de vista de la gramática textual, el libreto destaca por una complejidad estética que se manifiesta en diálogos profundos, cargados de verdad, con sonoros y constantes adjetivos. También percibí frases en prosa versada con numerosas críticas implícitas. Sin duda, un trabajo arduo y meticuloso aunque podría contener más gags humorísticos. El reparto sabe transformar las anteriores características en un relato descifrable, con un comienzo muy potente, y marcado por la sucesión de escenas que otorgan rapidez y viveza a la obra. La incorporación de la voz en off es sin duda un acierto, al igual que intercalar las conversaciones entre los personajes con soliloquios dirigidos al espectador.

Las actrices, Natalia Díaz y Sara Moraleda interpretan con atino a la pareja de niñas que comienzan a salir de la burbuja de la infancia, pero que todavía conservan rasgos infantiles como la inocencia y los llantos y pataletas. Los cambios de registro vocal son correctos, pese a la dificultad que implica ejecutar una variedad de roles. Sara Moraleda, como fotógrafa fúnebre, abandona su perfil joven y sabe mantener a un personaje que aparenta seguridad y profesionalidad. Esta actriz protagoniza una de las escenas más impactantes de la obra. Además, su papel como novia advenediza da comicidad a la representación. Por su parte, Natalia Díaz transmite a los presentes su preocupación por la rareza física de su hijo, así como su amor incondicional hacia él. Díaz también protagoniza un divertido momento al parodiar los desfiles militares norcoreanos. Su actuación a lo largo de los 90 minutos aporta serenidad y contundencia a la función.


Rodrigo Sáenz de Heredia interpreta con la incomodidad que exige el guion recrear el funeral de su esposa. En esa escena combina, junto con su compañera, humor por semejante parodia pero dramatismo por recordar viejos sentimientos. Su tono inocente y acaramelado dando vida al futuro novio también lo realiza con acierto. Además, el cambio de registro al actuar de padre furioso con rasgos psicóticos, recuerda el tono dramático al que nos tiene acostumbrado en su aparición en series televisivas.

La escenografía es simple y los uniformes de trabajo de las víctimas del régimen norcoreano otorgan profundidad y dramatismo a la representación. La temática musical es adecuada en relación al texto de la obra, aunque también podría incorporar algún solo musical para que los personajes expresaran sus estados de ánimo y les sirviera para aliviar sus penas.

En esta obra viajarás a Corea del Norte mientras reflexionas sobre tu vida, con aparente libertad desde el mundo occidental


Autor y director: Iñigo Guardamino
Reparto: Natalia Díaz, Sara Moraleda, Rodrigo Sáenz de Heredia
Lugar: Sala Mirador (Calle del Dr. Fourquet, 31, 28012 Madrid)

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