“LA VUELTA AL MUNDO EN 80 DÍAS”: EMBÁRCATE EN ESTE DIVERTIDO Y APASIONANTE VIAJE - Canal Hablamos

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18 marzo 2018

“LA VUELTA AL MUNDO EN 80 DÍAS”: EMBÁRCATE EN ESTE DIVERTIDO Y APASIONANTE VIAJE



En todas las épocas hay personas tachadas de ilusas únicamente por perseguir sus deseos. La virtud de esta gente es obviar las palabras de los necios y luchar por hacer realidad sus sueños. Este es uno de los alegatos que extraje de esta obra, cargada de risas, representada en el Teatro Muñoz Seca.

Laura Olivé, encargada de adaptar este clásico de la literatura universal, ha realizado un arduo y magnífico trabajo en la traducción al castellano de esta obra. En el libreto introduce múltiples referencias a la actualidad y personajes españoles, comparaciones y exageraciones ingeniosas y caricaturas de las culturas del mundo. Julio Verne publicó La Vuelta al mundo en 80 días de manera íntegra en enero de 1873 y revolucionó el panorama literario de la época. Azzopardi y Danino tuvieron la idea original de poner caras a la novela del escritor francés. En esta ocasión, los actores de la compañía sevillana Excentric se ponen al servicio de Jorge Muñoz, director artístico. El trabajo conjunto de Olivé y Muñoz permite que hablemos de una obra teatral original, anacrónica y, sobre todo, muy divertida.

El texto de Verne pertenece a la narrativa fantástica, aunque en este salto al teatro, el género predominante es el de la comedia. En el libreto abunda el humor absurdo por las situaciones surrealistas de personajes enigmáticos. A lo largo de la función, percibí un tono cómico muy próximo al que realiza el sexteto británico más famoso, los Monty Python. El fin último de una obra de estas características es provocar la carcajada del espectador y los actores consiguen, con creces, dicho objetivo. En ningún momento pude imaginar que me reiría tanto con La vuelta al mundo en 80 días.



La temática de esta obra, conocida por todos, es simple. La esencia la encontramos en las características que definen a los personajes. A finales del siglo XIX, un impasible y recto caballero británico, Phileas Fogg (Juan Anillo), apuesta con los miembros del Reform Club la mitad de su fortuna en conseguir dar la vuelta al mundo en tan solo 80 días. En esta expedición le acompaña su inseparable sirviente Picaporte (José Carrillo). Además de las vicisitudes propias de un viaje de tal envergadura deberán esquivar a un incansable y torpe inspector de Policía, Fix (Dani Llull) obsesionado con el robo de 200 000 libras del Banco de Inglaterra que, según sus conjeturas, incrimina a  Fogg. A su llegada a la India, caballero y sirviente conocerán a una joven doncella en peligro, Princesa Audá (Silvia Rey), que les seguirá en tal arriesgada, a la vez que disparatada, hazaña.

Nada más entrar al Teatro Muños Seca los actores, ataviados con los ropajes de sus personajes, reciben a los asistentes, dinámica que, por desgracia, está cayendo en desuso. Cuando una persona decide ir al teatro no va solo a ver una representación, va a vivir una experiencia. Saludar al que va a ser tu público es una excelente idea; al igual que imprimir el programa de mano en un pasquín que emula a la prensa inglesa del siglo XIX. Otro detalle sugerente es una voz en off, que nada más comenzar la función, nos invita a emprender un viaje.

Desde el punto de vista artístico, el quinteto de actores es fabuloso. Este elenco polifacético interpreta a más de una treintena de personajes, a cada cual más excéntrico y divertido a la vez, y muestran a los asistentes su dominio de la pantomima inglesa. Además, el reparto también hace gala de la imitación de voces, de la improvisación, de movimientos faciales y gestuales y de su habilidad en el género humorístico, con escenas de lo más pintorescas. Jorge Muñoz, director artístico, imprime a la representación un ritmo ágil y frenético. Los actores se van cediendo el testigo de la narración de la obra y deleitan al público, al final de la función, con una simple pero vistosa coreografía que recrea los títulos de una película.



Juan Anillo interpreta a Phileas Fogg, prototipo del hombre británico: perfeccionista, minucioso y metódico. Anillo intenta mantener el porte hierático de su personaje; no obstante, las escenas más desternillantes suceden al intentar romper la galantería inglesa, como por ejemplo, cuando pretende besar a su amada Princesa Audá. Anillo aporta con su personaje una particular cordura y serenidad, entre tanta escena surrealista. José Carrillo se mete en el papel de Picaporte, criado garzón de Fogg al que demuestra cariño y lealtad. En la obra, este personaje representa a cualquier joven que ha tenido que emigrar a Inglaterra en busca de un futuro, aunque su corazón siga estando en España. Carrillo muestra calidez, astucia y candidez sobre las tablas, consiguiendo la sonrisa del público.

Marcelo Casas es el actor más polivalente de la obra. En su papel inicial encarna a un estricto funcionario, de pasión y profesión, especializado en el sellado de pasaportes. Cuando muta de personaje parece que no puede superar la locura y diversión del anterior, pero lo consigue. Casas interpreta a un vendedor ambulante de Egipto, a un dueño de un restaurante de comida japonesa o, su papel más divertido, capitán amanerado de un barco. Todos ellos nos regalan ingeniosos y tronchantes proverbios. Algunas de sus parodias me recuerdan a los míticos sketches de Ángel Garó.



Dani Llul se mete en la piel de Fix un incansable, locuaz y metepatas inspector de policía de Scotland Yard. Sus intentos por trastocar los planes de Fogg, son alocados a la vez que inútiles. Presume de su olfato, aunque es igual de fiable que una escopeta de feria. De igual forma que sus compañeros, Llul caracteriza a múltiples personajes, con graciosos soliloquios, de los que destacaría su papel como pistolero. Por último, en orden de aparición, Silvia Rey da vida a la Princesa Audá, viuda del Rajá, rescatada de la hoguera por Fogg y su acompañante. Rey trasmite a la perfección el carácter místico y espiritual de su personaje, con danzas sensuales, así como su inocencia e ingenuidad. Su papel principal es el más divertido y destacable, aunque borda el de revisora andaluza de un tren. En general, esta actriz pone el broche de oro a una comedia que trasmite muy buenas vibraciones. 

La escenografía es básica pero bien aprovechada. En mitad del escenario hay un cubículo de madera que representa el vagón del tren y los establecimientos de los lugares donde viajan los personajes. La caseta está decorada con una cortina roja que hace las veces de la tan socorrida puerta, que sirve como elemento dinamizador de entrada y salida de los personajes. En esta ocasión, la cortina es una idea brillante.


En La vuelta al mundo en 80 días serás partícipe de un frenético y disparatado viaje cuyo único equipaje es la risa


Traducción y adaptacón: Laura Olivé
Dirección artística: Jorge Muñoz
Reparto: Silvia Rey, Dani Llull, Marcelo Casas, José Carrillo y Juan Anillo
Funciones: Hasta el 29 de abril
Lugar: Teatro Muñoz Seca (Plaza del Carmen, 1, 28013 Madrid)

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