“MALAS HIERBAS”: AMOR CON AMBICIÓN ES UNA PERDICIÓN - Canal Hablamos

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07 marzo 2018

“MALAS HIERBAS”: AMOR CON AMBICIÓN ES UNA PERDICIÓN




El sabio refranero popular recoge que “Mala hierba nunca muere” pero esta afirmación no siempre es certera. Si todavía no lo tienen claro, pueden visitar la sala Lola Membrives y comprobarlo ustedes mismos.

Carlos Be dirige esta obra para representarse expresamente en el Teatro Lara. Este director teatral es muy apreciado tanto en España como en otros países hispanohablantes y su dramaturgia es estudiada en varias universidades extranjeras. El autor afirma que Malas hierbas es “Una comedia negra”. Efectivamente, podemos extraer esta categoría cinematográfica y aplicárselo a la obra. El texto está cargado de personajes descontrolados y faltos de perspicacia con un final trágico. Carlos Be tomó la famosa obra de La Muralla, escrita por Joaquín Calvo Sotelo, como referencia, aunque ha introducido temas mediáticos de dolorosa relevancia (políticos y empresarios con falta de escrúpulos) y otros que nunca pasan de moda (enredos amorosos). En definitiva, un texto actual, ágil, fresco y con mucho humor.

Malas hierbas nos invita a conocer la vida de tres personajes. Juan (Joan Bentallé) es un gestor inmobiliario con posesiones repartidas por media geografía española y con cuentas poco claras. Está casado con Carmen (Carmen Mayordomo), una señora poco equilibrada con tendencia al insulto y al coñac. Jesusa (Lidia Navarro), amante de Juan, es una mujer que intenta vivir del mundo de la interpretación y aparentar menos años, sin éxito en ambas.


Los tres personajes reirán, discutirán y compartirán el mismo espacio durante 80 minutos. Al principio de la representación, los protagonistas parecen actuar en parejas, siendo Juan el sujeto activo de ambas, pero a medida que la función avanza todos los personajes interactúan entre sí y regalan un final sorprendente, a la vez que divertido. Los actores congenian a la perfección en el escenario, dan muestra de diferentes registros tonales, de recreación de escenas, de bailes y de mucho arte.

Joan Bentallé ha destacado en los escenarios por su faceta cómica, que le ha permitido actuar como monologuista y participar en programas infantiles de humor. En esta ocasión da vida a Juan, un empresario inmobiliario adicto a los billetes. Cree tener bien cubiertas sus espaldas con ingenierías fiscales y empresas pantalla, pero puede no durarle mucho tiempo. Bentallé aporta contundencia a la obra y permite que le público conozca su faceta más dramática. Su personaje parece estar pegado a su traje, tanto como a su ego, lo que encorseta demasiado al actor.

Carmen Mayordomo conserva su nombre en la obra, e interpreta a una mujer con cacolalia (tendencia patológica a proferir obscenidades) que intenta limpiar su conciencia dirigiendo una asociación de personas discapacitadas.   Mayordomo, una de las reinas del teatro off en España, aporta a la obra ambición, pragmatismo y un particular humor, por su adicción al prozac y al coñac. Hubiera sido aún más hilarante, si el texto de la actriz explotara más sus ataques incontrolables al insulto. 

Por último, en orden de aparición, Lidia Navarro da vida a Jesusa, una mujer con mucha imaginación y pocos conocimientos que vive mantenida por Juan. El sueño de su personaje es triunfar como artista en Nueva York, la realidad es que Navarro triunfa en el escenario con esta obra. Además, su personaje permite que la actriz, licenciada en Filología Hispánica, derroche sensualidad, dulzura y elegancia. Tanto el dúo de actrices femeninas, como los personajes a los que dan vida, se entienden a la perfección en las tablas y marcan el ritmo de la obra y su final.


La escenografía y ambientación son magníficas y permiten introducir al espectador en la obra. La música es un elemento esencial en la función, que ayuda a que el público deje volar su imaginación y disfrute aún más de la actuación de los tres actores. Junto con la música, la iluminación juega un papel importante: marca los tempos de la obra y aporta dramatismo a determinados momentos del espectáculo.

El programa de mano recoge que Malas hierbas “nos habla del amor, la ambición y el poder, y también de lo difícil que es renunciar”. Si deciden ir a verla podrán extraer dos conclusiones: que bajo un manto de escrúpulos y mentiras hay un fondo de honradez y que la vida, con unos coñacs bien cargados, es más placentera.


En Malas hierbas disfrutarán de la siguiente fórmula: amor más ambición igual a risas

Autor y director: Carlos Be.
Reparto: Carmen Mayordomo, Joan Bentallé y Lidia Navarro.
Funciones: hasta el 27 de mayo
Lugar: Teatro Lara (Calle Corredera Baja de San Pablo, 15, 28004 Madrid)

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