“MAMÁ”: TE PIDO PERMISO PARA CRECER - Canal Hablamos

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15 marzo 2018

“MAMÁ”: TE PIDO PERMISO PARA CRECER



La palabra más frecuente de los recién nacidos es “Mamá”. Este sustantivo evoca un sinfín de recuerdos aderezados con nostalgia y es el protagonista de innumerables expresiones en nuestra lengua. Si desea revivir experiencias de su infancia o corresponder, de alguna forma, a sus respectivas figuras maternas debe visitar la sala Lola Membrives del Teatro Lara.

La directora de la obra, Sarah Lena, escribe una obra completa cargada de géneros y subgéneros teatrales. El predominante es el género dramático, por la representación de los conflictos humanos. También se acerca al género monologal, en sus respectivas vertientes, como la del monólogo interior, donde la autora plasma el conflicto del personaje entre el mundo real y el propio interior. Mamá, también embebe de otras referencias artísticas como la primera novela de Albert Camus El extranjero, la escultura de Mamam de la artista franco-americana Louise Bourgeois y la de la pintura Madre, del español Joaquín Sorolla.

Sarah Lena nos invita a formar parte de la vida de Eva, representada por tres mujeres, y a conocer su recorrido por la infancia y juventud, narrado por ella misma. Su madre tiene cáncer “De pecho, o tal vez de pulmón… ahora no lo recuerdo”, afirma la protagonista. A través de sus pertenencias, descubrimos su miedo a los cambios, a crecer, a la enfermedad, a despedirse, a saber confiar y a aprender a amar. El objetivo de la autora es “Rendir homenaje a la figura materna y a la feminidad en su estado más puro”, y lo consigue.


El texto es impredecible, a pesar de que respeta las franjas de edad de una persona, e invita a seguirlo. Las frases de la obra me retrotraen a mi infancia, a las típicas broncas de una madre, a mis primeras escapadas o a mi primer beso. El libreto recoge los momentos más significativos de la vida de un adolescente, y las tres actrices saben proyectarlos a los presentes. Las oraciones están cargadas de un vocabulario llano sin caer en lo soez. En lo relativo a la enfermedad, menciona sin tapujos el tema del cáncer –que gracias a los medios y a representaciones, como esta, han conseguido quitar el velo de tabú y de soledad– aunque a lo largo de la función lo vaya abandonando, algo que puede desconcertar al espectador.

La escritora juega en su relato con figuras como la analepsis o Flashback (alteración de la secuencia cronológica de la historia, conectando momentos distintos y trasladando la acción al pasado) y su contraria, Prolepsis o Flashforward, ambas bien empleadas y perfectamente entendibles. Desde mi óptica, el desenlace es demasiado precipitado en consonancia con los tiempos dedicados a narrar la infancia y juventud de la protagonista.  


La actuación del trío de actrices (Aina Balasch, Ariadna de Vilar y Núria Mercader) roza el sobresaliente. Las tres conectan con el público por su dulzura al recitar sus textos y su elegancia a la hora de representarlos. Saben transmitir las vivencias de una chica de 22 años, a través de un objeto simple y común como el de unas medias. Este hecho lleva a la reflexión de cómo una prenda puede evocar tantos recuerdos y experiencias, convirtiéndola en algo único y personal.  

Las tres jóvenes profesionales consiguen hacer real uno de los objetivos de la autora de la obra “La sensación de volver al vientre materno”. En lo relativo a su calidad interpretativa, Balasch, de Vilar y Mercader defienden con solvencia los distintos estados de ánimo y sus manifestaciones, desde el llanto de la risa al llanto de la tristeza. Además representan de forma correcta la figura del aparte y situaciones cotidianas como el éxtasis al salir por primera vez a una discoteca o la de tener unas copas de más. En la función, las actrices también hacen gala de una imitación de voces masculinas e infantiles.   


La puesta en escena de Mamá guarda relación directa con el relato de la obra. El escenario de la sala Lola Membrives está adornado con bártulos infantiles como muñecas, cochecitos de bebé y una pequeña televisión, que recrean el dormitorio de una joven. En el centro hay colocado una mesa camilla, que hace las veces de baúl, y sirve para que las actrices puedan subirse e incluso bailar sobre ella. Todos estos elementos permiten que la obra adquiera la categoría de performance, muestra escénica que juega con el sentido de la estética, la provocación y el carácter improvisado. La Música en directo es interpretada con acierto y ayuda a que el espectador pueda viajar a su más tierna infancia o a sus bailes discotequeros. Mención especial es la coreografía en forma de danza, perfectamente ejecutada sobre patines, por una de las actrices, aprovechando las columnas de la sala.

Mama es un canto al amor de madre, a sus cuidados y abrazos. Esta obra es una excusa perfecta para que puedan asistir con sus madres, o con mujeres que signifiquen algo en sus vidas. Esta frase, extraída del guion, es el mejor resumen de la relación madre-hijo “Cuanto más fuerte es la discusión más fuerte es el abrazo”.

Mamá es el mejor homenaje a la figura materna, al principio de una vida y a la que puede llegar a ser


Autor y director: Sarah Lena
Reparto: Aina BalaschAriadna de Vilar y Núria Mercader
Funciones: hasta el 1 de mayo
Lugar: Teatro Lara (Calle Corredera Baja de San Pablo, 15, 28004 Madrid)

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