AMANDA T: EL CIBERACOSO CONTADO DESDE LA DISTANCIA - Canal Hablamos

NUEVO

13 abril 2018

AMANDA T: EL CIBERACOSO CONTADO DESDE LA DISTANCIA



¡Fea!, ¡gordo!, ¡Idiota! Son palabras cada vez más frecuentes en los adolescentes sin ser conscientes de la categoría del insulto. Las nuevas tecnologías, en especial las redes sociales, ejercen un efecto amplificador, en ocasiones adverso, de la violencia. Afortunadamente estamos cada vez más concienciados sobre el acoso físico o psicológico hacia un compañero, bullying, pero aún no hemos ganado la batalla a los acosadores. Si desean profundizar sobre este tema y conocer la trágica historia de Amanda Todd, visiten el Teatro Fernán Gómez.

El espectador debe tener claro, en todo momento, que la obra dirigida por Alex Mañas es solo una aproximación a la historia real de la joven estudiante canadiense, víctima del ciberacoso el cual le llevó al suicidio; por tanto, no guarda fidelidad absoluta. Para definir teatralmente este drama podemos tomar prestada la categoría cinematográfica de docuficción. En ella se intenta captar la realidad y al mismo tiempo, introducir situaciones de ficción con el fin de buscar la fuerza de la representación mediante la expresión artística.

En la historia original, Amanda Todd era una joven canadiense de quince años con las inquietudes típicas de su edad. Su vocación estaba en el mundo del arte y más concretamente en el de la canción. Con el objetivo de visibilizar sus videos, y conocer a más gente, abrió una cuenta en una red social. Sin esperarlo, pasó a ser víctima de un chantaje. Un individuo le invitó a que le enseñara los pechos y ella accedió. Este fue el principio de un acoso que terminaría con su vida. Esta historia adquirió gran interés mediático, aparte de por lo trágico, por el video de nueve minutos subido por la propia joven a una red social donde relataba sus experiencias de chantaje, acoso escolar y agresión física.


Agradezco la sinceridad del dramaturgo, Alex Mañas, al exponer abiertamente en el programa de mano que su objetivo no es reseñar de forma fiel la historia de la joven canadiense. No obstante, y aun partiendo de esa base, esta adaptación no termina de convencerme. El principal elemento negativo es el tono empleado: alejamiento del dramatismo para dar paso a una especie de paradoja, incluso con escenas cercanas al humor esperpéntico. El elemento positivo es tomar prestado la percha (expresión periodística para designar un aspecto de la noticia que da pie a publicar una información) del video de YouTube para construir su obra.

El objetivo de Mañas, licenciado en Derecho y con estudios en Dirección cinematográfica, es poner el foco, en primer lugar, en la estructura social basada en “El sueño americano” y, en segundo lugar, en el ambiente familiar, escolar y de amistades, a veces olvidado en un caso de acoso. Sin duda, consigue ambos objetivos y demuestra su inteligencia por abordar de una forma ingeniosa un caso de bullying con final trágico e introducir reflexiones de lo que pudo ser y no fue. Pero de nuevo, me falta un hilo argumental dramático más explícito, más allá de las frases de un video, que estructure las secuencias y permita hacer más entendible los cambios de registro y la sucesión de escenas.

En su faceta como director, Alex Mañas hace un gran trabajo por saber proyectar en los dos actores las historias paralelas al trágico suceso de Amanda Todd. Actor y actriz se defienden con soltura en un escenario de reducidas dimensiones, durante los 80 minutos de la función, y representan a varios personajes perfectamente reconocibles por el espectador.


Greta Fernández es Amanda Todd, sin duda un papel muy complicado de dar vida por el trágico bagaje de su personaje. De su interpretación destaco la ingenuidad, con voz infantil incluida, y la frescura en una joven cuya intención es crecer más rápido de lo que le permite su edad. La escena donde acude a una tienda de muñecas es perfecta, porque se aprecia de forma clara la analogía de su inocencia con la de las Barbies. Por otra parte, Fernández, que a pesar de su juventud ha intervenido en películas y series televisivas, interpreta de forma correcta las ideas de culpabilidad, falta de autoestima y la espiral autodestructiva de la joven canadiense. Pero eché en falta más dosis de realismo para expresar los sentimientos de soledad y angustia propios de una violencia sistemática.

Por su parte, Isak Férriz interpreta a distintos personajes relacionadas con el entorno de Amanda Todd. El actor, partícipe en numerosos largometrajes y series televisivas, borda las características propias de todos los papeles, incluidas las voces y gestos. Me gustó especialmente su interpretación como productor musical por su voz cálida e imponente, en contraposición con la de la actriz protagonista. Me hubieran gustado más escenas dramáticas con el objetivo de que el actor andorrano pudiera brillar más sobre las tablas. Férriz también protagoniza los momentos más cómicos en su papel como profesor senil de instituto.  

Los recursos escénicos son básicos y prácticos y encajan con el carácter de la representación. Lo más llamativo es la forma arcaica pero efectiva de comunicarse con el público, técnica que no desvelaré. Un acierto para seguir de forma más cómoda la obra son las imágenes de la joven, en forma de vídeo, proyectadas en dos pantallas, una de ellas de ordenador. La multipantalla es un ejemplo de cómo con escasos recursos pueden hacerse efectos propios del siglo XXI. Por último, la iluminación es perfecta con el tono obscuro de la obra.


En Amanda T conocerás una historia triste con final trágico desde una perspectiva distinta e innovadora

Autor y director: Alex Mañas
Reparto: Greta Fernández e Isak Férriz (Xavi Sáez, sustituye a Isak Férriz el 21 y 22 de Abril)
Lugar: Teatro Fernán Gómez (Plaza de Colón, 4, 28001 Madrid
Funciones: hasta el 29 de abril

No hay comentarios:

Publicar un comentario

-->