“LA PILARCITA”: EL MILAGRO OCURRE EN LA MENTE DEL ESPECTADOR - Canal Hablamos

NUEVO

10 abril 2018

“LA PILARCITA”: EL MILAGRO OCURRE EN LA MENTE DEL ESPECTADOR



Las historias con final feliz tienen predilección por lo cuentos mientras las historias con final real, con independencia de adjetivos calificativos, son la mejor munición para las representaciones teatrales. En ocasiones vamos en busca de milagros sin darnos cuenta de que lo realmente extraordinario son las experiencias vividas a diario. Si asisten a esta obra en el Teatro Lara no verán nada milagroso, porque un relato y actuación como estas no es fruto de hechos sobrenaturales sino de un trabajo fabuloso.

La actriz, directora y autora de la obra, María Marull, nos invita a viajar a un pueblo recóndito de Extremadura. Allí viven Joaquín (Álex de Lucas), un joven músico, y la pareja de amigas formada por Luisa (Fabia Castro), hija de los dueños de un precario hotel, y Lucía (Anna Castillo), una joven preocupada por terminar su traje para homenajear a la santita popular en las fiestas patronales. Como todos los veranos, el hotel está ocupado por foráneos interesados en pedir un deseo a la virgen del lugar. Ese es el objetivo de Selva (Mona Martínez), una madrileña que acude con su enigmática pareja en busca de un milagro. Selva y Lucía tramarán una extraña amistad que hará cambiar sus destinos.

La Pilarcita es el mejor ejemplo de la tragicomedia contemporánea, por contener una mezcla homogénea de elementos trágicos y cómicos. Pero esta obra no nada únicamente en aguas realistas, sino que bucea por el teatro costumbrista hasta llegar al fondo del sainete. El objetivo es reflejar en las escenas una realidad española, en este caso la vida rural.  Podemos estar de acuerdo en que el olimpo teatral del costumbrismo es ocupado por los relatos de Jacinto Benavente, los hermanos Quintero o Carlos Arniches, pero también hay espacio para historias cómicas, de ambiente, con personajes populares del siglo XXI. Como pueden apreciar nos encontramos ante una obra completa y, lo más importante, muy divertida.


Solo dispongo de adjetivos positivos para valorar el texto de María Marull y la dirección de Chema Tena. Ambos demuestran su inteligencia y centran la representación en el lado humano de los personajes y no en el carácter milagroso sobre el que gira la trama. Además, están impregnados otros temas como el fervor exacerbado, la antagonía campo-ciudad, los quehaceres diarios y las rivalidades y comidillas típicas de los pueblos. En relación al libreto, destaco los diálogos ágiles, cercanos, sencillos y entretenidos y la profusión de términos castizos; así como las comparaciones ingeniosas en boca de los protagonistas.

Un plus para cualquier director teatral es contar con un pasado como actor, y es el caso de Chena Tena, quien dirige con maestría esta representación. Cada actor imprime una característica propia a su personaje pero todos irradian alegría y felicidad. Un detalle esperanzador es la juventud en la media de edad del reparto porque es el presente y futuro de las artes escénicas en general. 

El trío de actrices está encabezado por Anna Castillo, quien interpreta a Lucía, una muchacha locuaz que borda noche y día su florido traje para participar en las fiestas populares en honor a La Pilarcita. Castillo, ganadora del Goya a mejor actriz revelación por El Olivo, destaca por su soberbia expresividad en forma de gestos. Algunos asociarán su nombre a su trabajo en la película La Llamada aunque me quedo con la sencillez e ingenuidad de este personaje. De nuevo, la actriz barcelonesa demuestra su vis cómica, ya no solo por su texto, sino por su soltura y espontaneidad. Sin duda, Anna Castillo tiene futuro en esta profesión.


Fabia Castro aporta el rol antagónico de su compañera en su papel como Luisa, una muchacha timorata, con carácter maternal y cuya timidez le impide expresar todos sus sentimientos. Esa fragilidad es interpretada con dulzura, acompañada de una tonalidad suave de voz, y con rabia, en los momentos donde derrama alguna lágrima. Sin duda Castro, que ha participado en más de una docena de obras teatrales, muestra solvencia en el género dramático a pesar de su juventud.  

El único actor en escena es Álex de Lucas que da vida a Joaquín, hermano de Luisa, un joven guitarrista interesado en participar en el concurso de música de la fiesta popular. La presencia de este personaje en la historia es fabulosa. Su entrada es un revulsivo para la representación y de forma sencilla introduce momentos musicales muy emocionantes en su papel como juglar. Con sus letras, acompañadas por los acordes de una guitarra, hace las veces de narrador. De Lucas, actor en la serie Paquita Salas y en la obra La Llamada y bajista y vocalista en The Parrots, expresa con versos recitados los sentimientos y vivencias del resto de personajes.

Por último, Mona Martínez, curtida actriz de teatro y televisión, representa a Selva, una señora de la capital que se aloja con su pareja en el hostal de Luisa para pedir a la santita un milagro. El rasgo más característico de su personaje, en la primera media hora de la representación, es la parsimonia que brinda los momentos más cómicos de la obra. Sus movimientos en el escenario y su tonalidad de voz me recordaron al papel de la actriz Isabel Ordaz en la serie Aquí no hay quien viva, donde se ganó el mote de “La hierbas”. Su personaje va evolucionando con el paso de los minutos cumpliendo una doble función: el público conoce los verdaderos sentimientos y su historia personal y la actriz consigue sacar todo su talento interpretativo.  


Uno de los aspectos de la llamada magia del teatro es recrear los escenarios de las representaciones con el fin de introducir al espectador en la historia. En la sala Lola Membrives es donde mejor puede apreciarse este gran trabajo. En esta  ocasión, la escenografía es perfecta para transportar al público al ambiente rural típico de cualquier pueblo español; al igual que los ornamentos como las sillas, el costurero, la pequeña piscina hinchable y el tendedero. Otro de los aciertos es marcar la medición del tiempo, día y noche, con el buen uso de la iluminación. David Minguez consigue que los focos hagan sentir calor a los espectadores o una suave sensación de frío; ambas conseguidas por la tonalidad de la luz. 


En La Pilarcita conocerás la historia de una enigmática pareja en busca de un milagro y la forma de vida de tres jóvenes en busca de otro


Autora: María Marull
Dirección: Chema Tena
Reparto: Anna Castillo, Fabia Castro, Álex de Lucas y Mona Martínez.
Funciones: hasta el 30 de junio
Lugar: Teatro Lara (Calle Corredera Baja de San Pablo, 15, 28004 Madrid)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

-->