“MUÑECA DE PORCELANA”: EL SONIDO DEL TELÉFONO COMO MELODÍA DE LA CORRUPCIÓN - Canal Hablamos

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07 abril 2018

“MUÑECA DE PORCELANA”: EL SONIDO DEL TELÉFONO COMO MELODÍA DE LA CORRUPCIÓN



A menudo nos preguntamos cómo serán las conversaciones de las altas esferas políticas. Cómo se tejen los hilos para catapultar a un individuo o, por el contrario, dinamitar al discrepante. Intercambios de favores, viejas amistades o traiciones son las palabras más recurrentes en la mente de los ciudadanos, quienes contemplan con perplejidad los movimientos de las cloacas del estado. Desconozco la realidad exacta de los procederes de los poderosos, lo cierto es que si asisten al Teatro Bellas Artes, observarán una posible recreación de estas corruptelas revestida de una excelente actuación.

Muñeca de porcelana narra la historia de un sénior millonario enamorado de una señorita británica y con motivo de su enlace matrimonial decide, en mal momento, regalarle un avión privado. Mick Ross (José Sacristán) quiere dejar atrás su vida en los negocios para dedicarse a su joven prometida. En su último día en la oficina le acompaña su más servil ayudante Carson (Javier Godino) quien recibirá sabios consejos de Ross para hacerse cargo de sus negocios desde la distancia. Lo que ambos desconocen es la llamada para advertirles de graves problemas burocráticos que, unido a la confabulación, trastocarán el retiro del empresario. 


La obra de David Mamet podemos englobarla en el género dramático, pero en esta ocasión no es del todo importante la categoría teatral exacta, pues lo interesante es cómo el espectador va conociendo los conflictos a los que se enfrentará su protagonista en las últimas 24 horas en el despacho. En esta historia, versionada fielmente por Bernabé Rico, encontramos los ingredientes necesarios en cualquier obra de éxito: emoción, intriga, suspense y un final abierto e inesperado.

En una primera lectura, la temática no me resultó del todo atrayente aunque reconozco que no estaba en lo cierto. El transcurrir de los acontecimientos y la mezcla de temática política y económica con acciones humanas como la conspiración, la traición o las ansias de poder son de lo más apasionantes. Un detalle relevante –indicador de que nos encontramos ante una gran obra– es el hecho de ser la primera producción en el mundo después del éxito cosechado en Estados Unidos con la obra original, China Doll, protagonizada por  Al Pacino.

El dramaturgo David Mamet, experto en la adaptación de obras teatrales, escribe un texto fabuloso con una gran complejidad técnica. Las conversaciones telefónicas, en ocasiones algo extensas, del protagonista son excepcionales y recrean las llamadas que podrían producirse en cualquier despacho de un alto mandatario. El sonido del teléfono va marcando los tempos de la representación y propiciando cambios en el comportamiento de los personajes. Todo ello dota a la obra de un ritmo vibrante y frenético.

El polifacético dramaturgo, guionista y director Juan Carlos Rubio dirige de forma brillante esta representación la cual recrea, en algunos instantes, los movimientos de una partida de ajedrez. Invito a los espectadores a que pongan su atención en un movimiento de José Sacristán, repetido en varias ocasiones, porque es la mejor metáfora de que los problemas, al contrario que las bolas de papel, no sirve con tirarlos a la papelera. Los dos actores interpretan a la perfección las recreaciones de llamadas telefónicas con el nerviosismo implícito en sus protagonistas junto con escenas simultáneas a ambos lados del escenario.

Resulta complicado encontrar descripciones novedosas para reseñar el trabajo de José Sacristán, uno de los mejores actores del teatro español de todos los tiempos. No hay género artístico que no domine, pero si optara por una faceta concreta, sería la dramática. En esta obra borda el personaje de Mick Ross, un empresario millonario pagado de sí mismo y contactos en la política que se enamora de una joven mujer. Lo novedoso de este papel, con respecto a otros, es ver a un actor fuera de sí derrochando gestualidad. Aunque, como no podía ser de otro modo, Sacristán nos regala imágenes con su semblante serio y apático, como las recogidas en el programa de mano, y frases profundas y sentenciadoras. Además de mostrar protección y amor incondicional a su amada.

Una de las escenas más complicadas de interpretar para cualquier profesional del teatro es cuando tiene que hablar consigo mismo –en esta ocasión mediante el uso del teléfono inalámbrico– aunque el actor madrileño lo haga fácil y cuide hasta las pausas típicas de una conversación. Como nos tiene acostumbrados, muestra su dominio escénico con inflexiones tonales, su particular voz cálida y penetrante y con un humor irónico, inteligente y socarrón.

Javier Godino, que ha participado en más de una decena de películas y obras teatrales, interpreta a Carson, un joven y adulador ayudante receptor de las lecciones de Ross. La dificultad de su papel no está tanto en sus diálogos, sino en la propia actuación. Su personaje tiene que hacer como si no estuviera en cuerpo presente; por ello, me fascinaron los intentos de Godino por aproximarse a un armario como si pudiera mimetizarse con sus puertas. Por otra parte, el actor madrileño también interpreta con soltura el carácter servicial de Carson, personaje esencial en el desenlace de la obra.

Lo más destacable de la escenografía, a cargo de Curt Allen Wilmer, es el armario empotrado con puertas ocultas que a lo largo de los 90 minutos los espectadores irán descubriendo el contenido de su interior. El reflejo de los espejos interiores verticales es fabuloso y podría ser aprovechado aún mejor por el efecto doble que produce. La iluminación va a acorde con el tono intimista de la obra y con los soliloquios de José Sacristán, que ya forman parte de la historia del teatro.


En Muñeca de porcelana serás consciente de la fragilidad del poder y de la larga sombra del avión de la corrupción, en una soberbia actuación de José Sacristán


Autor: David Mamet
Dirección: Juan Carlos Rubio
Versión: Bernabé Rico
Reparto: José Sacristán, Javier Godino
Funciones: hasta el 3 de junio
Lugar: Teatro Bellas Artes (Calle del Marqués de Casa Riera, 2, 28014 Madrid)

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