ENTIÉNDEME TÚ A MÍ: EMPATÍA EN CLAVE DE HUMOR - Canal Hablamos

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20 junio 2018

ENTIÉNDEME TÚ A MÍ: EMPATÍA EN CLAVE DE HUMOR



Hemos escuchado hasta la saciedad palabras como empatía o frases como ponerse en el lugar del otro. Pero no nos engañemos, una cosa es decirlas y otra aplicárselo a uno mismo. Si desean reír durante 90 minutos y hurgar mínimamente en el comportamiento de los seres humanos pueden visitar el Teatro Lara.

Dos de los protagonistas de Burundanga, César Camino y Eloy Arenas, son los responsables de sacar adelante esta innovadora función. Tanto si conocen, o no, a ambos humoristas apreciarán la vis cómica más desternillante de Camino y el estilo propio de hacer reír de Arenas. Me atrevería a afirmar que ambos actores han confeccionado esta obra ad hoc donde les permite disfrutar actuando y potenciar sus puntos fuertes en el difícil mundo del humor.

El más veterano de este dúo cómico es el artífice del libreto, estructurado en cinco actos y construido en formato sketch. El Teatro Lara es probablemente el recinto más especializado en esta modalidad teatral, caracterizada por la presencia de varios personajes, aparentemente inconexos entre sí, que con el transcurso de los minutos van encontrando puntos de unión. Todo, por su puesto, en clave de humor. En esta ocasión, las cinco escenas, con sus respectivos personajes, poseen un hilo conductor para no convertir esta actuación en un conjunto de frases cómicas sin sentido alguno. El denominador común está recogido en el título: Entiéndeme tú a mí el cual pone en valor las ventajas de la empatía que, de perderla, provocan situaciones tan torpes como divertidas. En este punto, hubiera sido un acierto repetir más veces, a modo de gancho, el lema de la obra.


Entre chasquidos de dedos y cambios de americana, el espectador disfrutará de un extenso recorrido por los distintos tipos de humor existentes. En la  primera escena conocemos a Chema (César Camino) un padre de familia lego y torpe en el mundo de la informática. Estos problemas serán solucionados por Rom (Eloy Arenas) un peculiar ordenador personal de origen humano con cerebro y discos duros con propiedades impresionantes. El inconveniente aparece cuando el ordenador humanoide intenta apropiarse de la vida de Chema. En esta secuencia, sobrevuela el denominado humor hacker en una clara crítica a la absorción del ser humano por parte de la tecnología que deriva, en algunos casos, en una dependencia vital. El personaje de Rom permite ver a un Eloy Arenas en estado puro, con sus inflexiones típicas de voz y su gestualidad desbordante. Por su parte, Camino clava las caras de perplejidad y asombro.

Un exitoso empresario (Eloy Arenas) descubre que su mujer mantiene una relación paralela a su matrimonio. Pero nunca podría esperar que fuera con un vendedor ambulante de pañuelos de papel (Cesar Camino) carente de atractivos sociales, físicos o económicos. El Marido entiende a su mujer desde un punto de vista práctico, mientras que El Amante lo hace desde una perspectiva emocional. La gracia de este sketch está en rescatar a uno de los primeros papeles, y más recordados, de Camino en el exitoso programa de humor Agitación + IVA. En él hacía de un peculiar indigente imbuido por sustancias alucinógenas. Como no podía ser otro modo, el actor madrileño domina esta actuación aunque a medida que pasan los minutos va perdiendo su particular tono de humor.

El Hombre Oscuro (César Camino), un perdedor sin escrúpulos, persigue sin tregua al Deudor (Eloy Arenas), un perdedor con ética con el objetivo de saldar su deuda para no ser desahuciado. Esta escena comienza con un humor irónico, cercano al sarcasmo, pero va desembocando en un humor negro aplicado a uno mismo en una situación desesperada, en este caso a cientos de personas desahuciadas por no poder afrontar sus deudas. Lo mejor de este sketch se encuentra en el proceso por el cual El Deudor va deshaciéndose de sus principios mientras interioriza una máxima muy extendida en nuestra sociedad “Sí no lo hago yo, lo haría otro”. Ambos actores consiguen representar una situación trágica de forma desternillante. Los protagonistas no tienen nombre porque podrían ser cualquiera de ustedes.


Lucia (Eloy Arenas) no soporta que Manolo (Cesar Camino) su marido, solo aprecie la cultura masculina. Su amor por él le lleva un proceso de metamorfosis, convirtiéndose temporalmente en hombre y llegar a ser todo lo que él respeta. Esta escena es una genialidad, inspirada en el relato valleinclanesco del juego de espejos cóncavos y convexos. La crítica a la supuesta superioridad de la masculinidad es evidente a la vez que perfecta. La actuación de Arenas y Camino es excelente y permite mostrar lo mejor de cada actor: las pausas típicas con juegos de voz del primero hasta la cara desencajada y cómica del segundo. En definitiva, el humor absurdo en su máximo esplendor.

Por último, Mario (Cesar Camino) y Pepe (Eloy Arenas) han tenido un accidente; uno se ha quedado temporalmente ciego y el otro, se ha fracturado los brazos y los tiene inmovilizados por un complejo aparato ortopédico. Ambos comparten piso y se necesitan para sobrevivir, pero la subjetiva realidad de cada uno provoca situaciones torpes en las que el ego se impone al bienestar. Este sketch está contaminado de un humor negro y superrealista que termina siendo conmovedor. Probablemente en este caso, las situaciones de humor son más forzadas aunque la cierta incomodidad del público termine en una sonora carcajada por lo increíble de las escenas. Los dos humorísticas regalan a los espectadores gestualidad facial y corporal pasmorosas.

La caracterización de los personajes es perfecta por su sencillez y comicidad. A pesar de la ausencia de decorado, más allá de unas sillas y un perchero móvil, las escenas son reconocibles por el espectador pues, la esencia en esta obra está en el texto y en la actuación de los actores, y no en otros elementos secundarios. La iluminación también está presente y encaja a la perfección con el transcurso de las escenas. Un aspecto, aparentemente menor, es la sintonía sencilla pero pegadiza con el nombre de la obra que perfectamente se podría incorporar en algunos de los sketch o en la transición de los mismos.


En Entiéndeme tú a mí disfrutarás de un carrusel de humor fresco, agudo y audaz con situaciones a cada cual más surrealista

Autor y Director: Eloy Arenas
Reparto: Eloy Arenas y César Camino
Lugar: Teatro Lara (Calle Corredera Baja de San Pablo, 15, 28004)
Funciones: Martes 12  y 19 de junio y 17 de julio, 22:00h. Miércoles 11 de julio, 22:00h.

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