CLICK: UNA CITA TECNOLÓGICA - Canal Hablamos

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14 septiembre 2018

CLICK: UNA CITA TECNOLÓGICA



Ligar ya no es lo que era. Antes estabas impaciente por qué gustos musicales o culinarios tendría la otra persona o cuál era su trabajo. Ahora, gracias o por desgracia de las redes sociales, estamos a un click de poderlo saber y muchas conversaciones suelen empezar por: ¿Cuál es tu nick en esta red social? Si desean descubrir si en la era de Facebook, Instagram o WhatsApp es realmente posible tener una cita a ciegas pueden visitar la sala Lola Membrives del Teatro Lara.

La autora y directora de la obra, Laura Molpeceres, invita a los espectadores a reflexionar sobre cómo ha cambiado la forma de relacionarnos desde la aparición de los teléfonos móviles inteligentes. Para ello nos presenta a Lucía (Esther Rivas) y a Martín (Pedro G. Marzo) dos personas amantes de la gastronomía y con visiones muy opuestas de las tecnologías a la espera de conocerse un poco mejor. Pero ¿Cuanta información conocemos del otro sin haber cruzado una sola mirada? Y sobre todo, ¿cómo interpretamos dicha información? Estos son algunos interrogantes que nos propone la autora.

En las artes escénicas en general y en el teatro en particular es poco frecuente encontrarnos representaciones que aborden temas de actualidad con una visión de futuro. Obviamente todos los dramaturgos buscan actualizar obras clásicas o tratar temas de interés general pero la visión suele ser cortoplacista. En este caso, Molpeceres, guionista de exitosas series televisivas como Servir y Proteger o Aquí no hay quién viva, presenta un guion completo sobre el comportamiento de dos personas en una cita concertada a través de una aplicación. La mejor forma de exponerlo es a través del género de la comedia, al expresar de forma gráfica, incluso cayendo en lo grotesco, hasta dónde estamos dispuestos a llegar por conseguir una raya de cobertura. Por tanto, el humor predominante es el absurdo aunque también encontramos pinceladas de humor negro bien traído.


Como especialista en series, Molpeceres incluye en el libreto diálogos ágiles, gags, comparaciones ingeniosas y situaciones rocambolescas. Las personalidades de los protagonistas están bien definidas, así como el lugar donde se desarrolla la cita. No obstante, podría haber arriesgado un poco más e incluir una continuidad y proyección de los personajes en citas posteriores. Otro aspecto esencial en la función es el lugar predominante de la naturaleza. De ahí que la propia autora defina a la obra como una “eco-comedia”. Esta contraposición entre nuevas tecnologías y naturaleza es uno de los puntos fuertes de la representación.

La autora es a su vez la directora artística y su labor es perfecta. Sitúa de forma correcta a los actores sobre el escenario y estos, si me permiten la expresión deportiva, sudan la camiseta. El teléfono móvil y sus múltiples aplicaciones serán otro de los protagonistas y un objeto indispensable de esta representación.

Esther Rivas interpreta a Lucía, amante de la naturaleza y celosa de su vida privada que valora mucho el sentido del humor de las personas y su interior. Rivas, experta en cortometrajes y participante en una decena de obras teatrales, imprime a su personaje un tono distendido, relajado y un poco hippy. Además será la responsable de introducir una subtrama sobrenatural muy hilarante. Antes de comenzar la representación, propiamente dicha, Rivas ya estaba interpretando su papel. Este detalle aparentemente inocuo es de valorar, pues se está perdiendo esta práctica que ayuda a los espectadores a conectar con los actores y el tema de la obra incluso antes de dar comienzo.


Por su parte, Pedro G. Marzo representa a Martín, con una personalidad opuesta a Lucía, un urbanita enganchado a Internet y a su móvil a quien le gusta compartir su vida en redes sociales. Este polifacético productor, guionista, director y actor de míticos seriales televisivos borda las caras de estupefacción y asombro ante las vivencias de su personaje. Los progenitores de ambos protagonistas también están presentes, de forma diferente, a lo largo de la hora de duración, de igual forma que Paqui, voz en off de Cristina Soria.

La sala Lola Membrives del Teatro Lara se caracteriza por albergar decenas de representaciones teatrales de forma íntima dada la estructura del espacio. El aspecto positivo es la amplia oferta teatral a un precio asequible pero eso no significa que deban descuidarse los elementos escenográficos. Por ello el montaje, a cargo de Raquel Rivas, es práctico dada la estructura de la obra pero podría haberse incluido un mayor número de objetos referidos a la naturaleza o recurrir a la videoescena con una pantalla trasera para mostrar un paisaje o paraje natural. La iluminación, a cargo de Matyssa Pérez, el diseño de luces y de sonido son correctos y el diseño del programa de mano altamente original.


Ligar, en el siglo XXI, ya no es lo que era, si quieren comprobarlo deben aceptar la solicitud de amistad haciendo Click


Autora y directora: Laura Molpeceres
Reparto: Esther Rivas y Pedro G. Marzo. Voz en off de Cristina Soria
Lugar: Teatro Lara (Calle Corredera Baja de San Pablo, 15, 28004 Madrid)


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