LUCES DE BOHEMIA: LA CEGUERA DE UNA ÉPOCA - Canal Hablamos

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23 octubre 2018

LUCES DE BOHEMIA: LA CEGUERA DE UNA ÉPOCA



El Centro Dramático Nacional continúa con su senda teatral clásica y ofrece a los espectadores la oportunidad de vivir en directo una de las obras españolas más importantes de principios del siglo XX. Valle-Inclán, su texto, su significado y el legado de Luces de Bohemia son universales. No puede haber amante de la literatura o del teatro que no asista al recinto María Guerrero.

Alfredo Sanzol, director de la representación, nos invita a recordar las últimas horas de vida de Máximo Estrella (Juan Codina), un bohemio intelectual andaluz, apodado por él y sus seguidores como el “primer poeta de España”, casado con Madame Collet (Natalie Pinot) y con una hija, Claudinita (Natalie Pinot). Junto a su compañero de andanzas y desventuras, don Latino de Híspalis (Chema Adeva) recorrerá el sombrío y decadente Madrid de los años 20 y presentará una sociedad esperpéntica, deformada, injusta, opresiva y carcomida por la angustia y desesperación. El final de la obra es conocido por todos pero, en la actualidad, sigue habiendo muchos Max.

Antes de entrar en la valoración de la representación, cuando realizo una crítica de una obra clásica siempre me gusta disipar miedos compartidos entre algunos dramaturgos –por la forma de abordar y actualizar una obra culmen– y el gran público, por un supuesto rechazo a obras literarias de alto contenido dramático. Esta representación, gracias al trabajo conjunto de director, reparto y equipo técnico, es un buen ejemplo de cómo debe implementarse una obra clásica para extraer todo de ella.


No podemos entender la sociedad madrileña, y por extensión la española, si no leemos a Ramón María del Valle–Inclán, dramaturgo, poeta y novelista integrante de la llamada Generación del 98. Su peculiar concepción en la descripción de personajes y ambientes le permite crear un nuevo género teatral, el “esperpento”, de quien será su máximo y prácticamente único exponente. La Real Academia Española le reconoce la autoría del término y lo define como un estilo donde “se deforma la realidad acentuando sus rasgos grotescos”. En la novela Luces de Bohemia el lector puede casi dibujar en su mente a sus personajes e imaginar las calles por donde transitan, pero como cualquier obra teatral está pensada para ser representada.

El autor y director teatral Alfredo Sanzol está al frente de esta representación y su trabajo lo califico de sobresaliente. El espectador busca en este tipo de obras reconocer el texto original, extraer alguna enseñanza de la temática y ser sorprendido por la representación del reparto. Estas tres características están presentes en esta construcción teatral. Sanzol, autor de obras actuales como La valentía (2018) y La ternura (2018), potencia la literaturización de la obra y de la vida bohemia, por las escenas donde sus personajes se reúnen en cafés literarios o pasajes donde se fusionan y contraponen las corrientes de la cultura finisecular. Sanzol, galardonado en tres ocasiones con el Premio Max de las Artes Escénicas, también refleja las insistentes alusiones y quejas de los males naciones y posibles soluciones, la importancia de la religión –en el caso de Valle de la heterodoxia cristiana– la concepción implícita y explícita de la muerte y las continuas analogías de la ceguera. Sobre el papel puede parecer un totum revolútum de temas pero la finura y la extensa duración, más de dos horas, permite desarrollarlos con soltura y de forma oportuna. No obstante, desde mi óptica, esa perfecta armonía se diluye con el fallecimiento del protagonista. A partir de ese instante se abre una brecha en la representación donde la última parte de se hace algo pesada y parece un anexo independiente de la primera y de la obra en general.

En las obras literarias, en general, los personajes suelen estar perfectamente descritos y en las clásicas, en particular, suelen representar arquetipos claros y concretos. La dificultad radica en la forma en la que el actor asume sus rasgos característicos y los sepa proyectar a los presentes, como así ocurre en esta representación. El personaje central es Máximo Estrella, interpretado sensacionalmente por Juan Codina. En este poeta ciego y bohemio venido a menos encontramos sentimientos contradictorios –como el humor o la queja– con varios registros –como el cómico o sentimental– pero siempre bajo el tamiz del sarcasmo. Codina, con más de una quincena de obras teatrales y apariciones en series televisivas, clava esa riqueza en la personalidad de su personaje. Su contrapunto en los pensamientos y su visión esperpéntica de la vida produce algunos instantes cómicos bien llevados. No obstante, en los pasajes más trágicos podría haber imprimido más dramatismo. Los ojos de Max están depositados en Don Latino de Híspalis, interpretado por Chema Adeva. Hoy en día calificaríamos a este personaje de cínico, golfo y aprovechado; sin embargo, Adeva –con numerosas apariciones en cine y televisión– con una voz entrecortada le imprime tranquilidad y sosiego. En cierto modo, rebaja las cualidades negativas para presentarlo como un pobre y desdichado anciano amante de la bebida. En definitiva Máximo Estrella y Don Latino de Híspalis son la cara de la misma moneda, uno no podría entenderse sin el otro porque funcionan por oposición.


Los demás personajes van dando forma al Madrid sombrío de la época y reflejando las distintas clases sociales. En este sentido, destaco la buena interpretación de Josean Bengoetxea y Paloma Córdoba, como dueño y clienta del bar “Pica Lagartos”.  También la siempre genial Paula Iwasaki El Lugar donde rezan las putas (2018) como Enriqueta "La Pisa Bien”, una joven de clase baja reflejo de la sociedad marginal. Por la frescura, la agilidad en la prosa versada y el tono jocoso resalto el trabajo del actor Kevin de la Rosa como Dório de Gadex –un escritor y periodista español defensor del modernismo– en la escena donde intercambia pareceres con Filiberto, interpretado por Jesús Noguero, redactor jefe amanerado de un diario. Este actor extremeño, con innumerables trabajos en teatro y televisión, también da vida al Marqués de Bradomín, protagonista de otra obra de Valle-Inclán. El diálogo con el poeta Rubén Darío (Ángel Ruiz) parodiando el entierro de Ofelia en Hamlet de Shakespeare es sensacional. El punto más cómico, siempre con la vista puesta en el esperpento, lo otorgan Jorge Kent, como Zaratrusta vendedor de libros, estafador y de moral escasa, Paco Ochoa, como Don Peregrino Gay, un cronista venido de Inglaterra, Ascen López, como portera, o Guillermo Serrano como Rey de Portugal. El contrapunto dramático lo aportan las actrices Lourdes García, en su papel de hija del protagonista, Natalie Pinot, como Madame Collet, y el actor Gon Ramos con una perfecta interpretación de un preso anarquista cercano a la muerte.

Una de las definiciones de la llamada magia del teatro es trasladar a los presentes al interior de la escena, que se sientan protagonistas de la misma. Para ello no se necesitan grandes montajes o técnicas vanguardistas solo un poco de ingenio, como ocurre en esta ocasión. El actor y pianista Jorge Bedoya deleita a los presentes con el himno nacional y otras composiciones  interpretadas desde el interior de la taberna madrileña, donde también se haya el espectador. La construcción escenografía, a cargo de Alejandro Andújar, es, como no podía ser de otro modo dado el clasicismo de la representación, simple y efectiva, formada por paneles de espejos móviles. De nuevo, es una perfecta metáfora más del título y del contraste con las sombras. No obstante, hubiera sido aún más interesante haber jugado con espejos curvos en sus formas cóncavas y convexas como se describe en la novela. Por otra parte la iluminación intimista, tenebrista y fría, a cargo de Pedro Yagüe, es funcional al igual que el vestuario y la ambientación de época, por Chema Noci. En definitiva, si Valle-Inclán levantara la cabeza estaría orgulloso de esta representación.


En Luces de Bohemia revivirás la obra de Valle Inclán, viajarás por las viejas calles de Madrid y sentirás todo su esperpento


ALBERTO SANZ
@AlbertoSBlanco

Autor: Ramón María del Valle-Inclán
Director: Alfredo Sanzol
Reparto: Chema Adeva, Jorge Bedoya, Josean Bengoetxea, Juan Codina, Paloma Córdoba, Lourdes García, Paula Iwasaki, Jorge Kent, Ascen López, Jesús Noguero, Paco Ochoa, Natalie Pinot, Gon Ramos, Kevin de la Rosa, Ángel Ruiz y Guillermo Serrano
Lugar: Teatro María Guerrero (Callede Tamayo y Baus, 428004, Madrid )
Contacto: http://cdn.mcu.es/espectaculo/luces-de-bohemia/

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