UNA CORONA PARA CLAUDIA: UNA OLOROSA HISTORIA DE VIDA - Canal Hablamos

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14 noviembre 2018

UNA CORONA PARA CLAUDIA: UNA OLOROSA HISTORIA DE VIDA



Nuestra vida es un gran relato donde vamos incorporando vivencias y experiencias propias y ajenas. Algunas las introducimos de forma consciente pero otras van surgiendo de forma espontánea. Todas van configurando nuestro ser y modo de comportarnos. Si desean escuchar la vida de cinco personajes, disfrutar de las voces de sus actores y pasar un excelente rato les recomiendo visitar la sala Lola Membrives del Teatro Lara.

En esta representación conocemos a Claudia (Eva Ramos), una joven florista a punto de perder el puesto que heredó de sus padres. Cuando todo parecía perdido, de forma inesperada, conoce en un coche compartido a un grupo de amigos que va rumbo a una acampada. Este será el principio de un viaje donde las vidas de Adrián (Jaime Riba), Pedro (Iker Azkoitia), (Ricky Fan) e Ifi (Laura Ledesma) quedarán unidas para siempre.

Si nos ponemos técnicos la creación de Iker Azkoitia encaja en la categoría de tragicomedia contemporánea musicalizada; es decir, estamos ante una historia donde encontramos escenas dominadas por registros trágicos, cómicos y, en algunas, una mezcla de ambos y referencias friquis muy graciosas a series como “Juego de Tronos”, “Penny Dreadful” o “The Walking Dead”. Todo ello, aderezado con una banda sonora, compuesta por 14 canciones originales a piano y a guitarra, donde la mayoría de los temas suenan en directo. Solo con esta breve descripción ya invita a ir y conocer todo de la obra.


Reconozco que en un primer momento me costó entrar en el relato creado por Azkoitia, quizá por un exceso de impaciencia de conocer cómo iría encaminada la representación o las idiosincrasias de sus personajes; sin embargo y al igual que los buenos guisos, una historia debe cocinarse con paciencia y más cuando en ella encontramos altas dosis de realidad. En este sentido, Una corona para Claudia no cumple los tiempos clásicos de cualquier narración pero no supone ningún inconveniente porque nuestra vida tampoco viene marcada por un reloj y es que esta obra, es una historia de vida. Azkoitia consigue crear un relato fresco, ligero y divertido, con final inesperado, y proyectar, en poco más de 75 minutos, las individualidades de todos los personajes.

El aspecto musical es, sin duda, otro de los atractivos de la representación y también el más complejo a la hora de llevarlo a término, pero Azkoitia en su labor de dirección vuelve a dar en el clavo. Una corona para Claudia se aleja del formato que conocemos por musical proponiendo una puesta en escena mucho más cercana e íntima con música en directo, donde las frases recitadas se mezclan con las cantadas creando un todo perfecto. De nuevo, en el terreno musical, la obra traspasa la ficción y se tiñe de realismo porque las canciones son usadas por sus protagonistas para dar rienda suelta a sus sentimientos, pues de otra forma no se atreverían a exteriorizarlos.

A este relato inteligente y creíble se suma una buena interpretación por parte del reparto. Sus personajes, gracias al buen hacer de los actores y actrices, derrochan optimismo e inconformismo en una lucha sin tregua contra todo aquello que les impide crecer para pasar de náufragos de sus vidas a capitanes de su destino. En el aspecto vocal, todos dan su mejor versión y deleitan a los presentes con solos, dúos, polifonías y conversaciones corales escalonadas. Estos jóvenes actores tienen futuro sobre las tablas.


La historia gira entorno a Claudia, representada por Eva Ramos, una joven afable con el deseo de continuar a toda costa con el negocio familiar de las flores. La actriz madrileña desprende dulzura, ternura y bondad y en el ámbito vocal brilla por sus agudos. Además, es la encargada de ir soltando pequeñas píldoras de sabiduría a los demás personajes cuyo contenido es una lección exprés de madurez. La interpretación de Ramos, en los primeros compases de la obra, me recordó al inicio de La Bella y la Bestia por la vitalidad y optimismo de la protagonista; adjetivos también aplicables a la obra en su conjunto. Uno de mis hallazgos teatrales de esta obra es el del actor Jaime Riba, en su papel como Adrián, un joven ensoñador y trabajador a partes iguales. A sus 26 años, Riba ha participado en más de una decena de obras teatrales, algunas de ellas de temática musical. En el terreno interpretativo, el actor almeriense imprime verdad y convencimiento a la metamorfosis que sufre su personaje y en el aspecto vocal, demuestra la calidez de su voz. 

Iker Azkoitia, además de crear y dirigir esta representación, también se mete en el papel de Pedro, un joven con carácter pero un tanto indeciso en su vida privada. Una vez más, el actor guipuzcoano demuestra ser un todoterreno de las artes escénicas (es el creador de las canciones de la obra y algunas de ellas las acompaña con su guitarra), un visionario en el mundo del teatro y contar con gran humildad al saber distribuir a la perfección el reparto de roles sobre el escenario. Por su parte, Laura Ledesma interpreta a Ifi, una muchacha de apariencia pragmática pero de gran sensibilidad interior. Esta actriz de teatro, cine y televisión aporta los momentos más cómicos por la claridad de su personaje a la hora de decir las cosas. Además, me gustó especialmente su seguridad y dominio escénicos. Por último, Ricky Fan aumenta la hilaridad de la representación por sus entradas y salidas a escena, como si de un espíritu errante se tratara, y es el encargado de crear la banda sonora y de interpretar los temas con su piano.


Una Corona para Claudia es un canto a la confianza en uno mismo, al riesgo y al vuelo hacia lo que soñamos con un envoltorio musical interpretado con solvencia y sentimiento


ALBERTO SANZ 
@AlbertoSBlanco


Autor, director y compositor: Iker Azkoitia
Reparto: Eva Ramos, Laura Ledesma, Iker Azkoitia, Jaime Riba/Juan Jesús di Manuel y Ricky Fan
Lugar: Teatro Lara (Calle Corredera Baja de San Pablo, 15, 28004 Madrid)

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