33 EL MUSICAL: EL REINO DE DIOS EN EL SIGLO XXI - Canal Hablamos

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03 diciembre 2018

33 EL MUSICAL: EL REINO DE DIOS EN EL SIGLO XXI



“Jesús ven tú, entra en mi casa de nuevo”. Así reza una de las canciones eclesiásticas más conocidas y cantadas de Toño Casado. No tengan miedos ni prejuicios y dejen que el espíritu de este espectáculo –con sus canciones, melodías, coreografías y escenografía– entre en su interior. Si desean conocer a un Jesús del siglo XXI y disfrutar de una experiencia teatral y musical conmovedoras deben decir “Sí” a esta revelación.

Toño Casado, autor, compositor y director de la representación, invita a los asistentes a disfrutar de esta obra con la mente abierta y dejar que las escenas representadas sobre el escenario sean el elemento de juicio. El mensaje de Jesús, del Cristianismo y de cualquier confesión religiosa en general enardece los ánimos de partidarios y detractores, pero en esta construcción teatral no se dirime ningún debate religioso. Por tanto, los espectadores no deben esperar ni un auto sacramental, ni una controvertida interpretación de la vida de Jesús. En referencia al título de la obra, es obvio el porqué de esa cifra aunque si jugamos a los números cabalísticos, el mismo Casado afirma que este espectáculo está formado precisamente por “33 canciones divididas en 2 actos, con 33 personajes” y el texto fue escrito “cuando tenía 33 años”. Permítanme continuar con la numerología, pues desde la fecha del estreno al día de Navidad transcurrirán 33 días, y 33 también fueron los años que el rey David reinó en Jerusalén y, quizá, los años que este musical pueda permanecer en cartelera.

Me he preguntado en múltiples ocasiones cómo sería Jesús en nuestros días, cómo conseguiría actualizar su mensaje o cómo lograría conectar con los más jóvenes; y puede que este espectáculo me haya proporcionado una repuesta plausible. También alguna pregunta. Una de ellas, recogida en un pasaje de este musical, desde mi óptica encierra uno de los mensajes de la obra ¿Quién decís que es Jesús?

33 El Musical consigue armonizar todas las características del género y ponerlas al servicio del espectador

La vistosidad y grandeza del género musical va acorde con la dificultad de combinar en un mismo espectáculo cuatro de los elementos definitorios de esta modalidad teatral: música, canciones, diálogo y bailes. 33 El musical consigue armonizar dichas características y crear un todo sensacional al servicio del disfrute del espectador. Los tiempos de la representación– con dos horas y media de duración y un descanso de veinte minutos– son perfectos y aglutinan los episodios más significativos, icónicos y reconocibles de la vida de Jesucristo como los milagros, las parábolas y la Pasión, Muerte y resurrección. No obstante, no debemos olvidar que los Evangelios no son Historia, sino un relato de vida y enseñanzas de Jesús.


La claridad en la exposición de los lugares y los personajes es otro de los puntos fuertes de la representación. Esta comienza con una obertura donde se presenta al protagonista de la historia, Jesús, el lugar de la narración, Jerusalén, y los compañeros de viaje, apóstoles, discípulas, miembros del sanedrín y el mismo Satán. En la faceta de dirección, Casado realiza un excelente trabajo por el perfecto reparto de los actores sobre el escenario y por el óptimo aprovechamiento del recinto escénico. Me fascinó especialmente el juego de las alturas como forma de contraste entre las visiones de Jesucristo y la de los miembros del Sanedrín; así como la simbología implícita y explícita repartida durante toda la función.

No es muy común en un espectáculo de tal envergadura que el autor del texto sea a su vez el director de la representación, aunque puede darnos una idea del convencimiento y ambición de este sacerdote –compositor y colaborador en la composición de la banda sonora de la película ‘La Llamada’– en su proyecto. Debo mencionar la valentía de los productores Felipe García Quirós y Nacho Alonso por hacer posible este espectáculo y crear lo que ellos mismos denominan como “Espíritu 33”. Mención, también, para el trabajo de Rebeca Medina como adjunta a la dirección artística.

Letras con mensajes universales puestos al día

Casado, compositor del himno y coordinador de la Conferencia Episcopal en la JMJ de Cracovia, también está al frente de las canciones de este espectáculo. Sus seguidores sabemos lo pegadizo de sus letras y su profundo mensaje en las mismas. En esta ocasión, esa norma vuelve a repetirse y confirma que la música es el mejor vehículo de expresión de valores universales como el amor, la solidaridad y, porqué no, el mandamiento nuevo expresado por Jesús en la Última Cena y cuyo significado traspasa las barreras religiosas: “Que os améis unos a otros; como yo os he amado”. En definitiva, una reformulación y puesta al día de las conocidas parábolas. Estos mensajes universales y perdurables son presentados de una forma actual y renovada cargada de sentimiento y emotividad y, de esta forma, da sentido al lema del espectáculo “La historia del mayor influencer”. Por su parte, Julio Awad, con trabajos anteriores como ‘La Bella y la Bestia’, ‘Annie’, ‘My Fair Lady’ o ‘El Fantasma de la Ópera’, es el director musical del proyecto. En este terreno, encontramos composiciones de distintos tipos con ritmos propios del rock, góspel o incluso de tango, aderezados con un lirismo permanente. Por último, el compositor Dan Vidal está al frente de la dirección de orquesta, cuyas composiciones son interpretadas en directo.

Como no puede ser de otro modo, los momentos musicales son la esencia de este género y monopolizan casi la totalidad del espectáculo; no obstante, desde mi óptica algunos son algo extensos y podrían ser sustituidos por texto recitado, dando así más protagonismo a la voz en off y a las pequeñas narraciones de Juan.


Un elenco con voces sensacionales y con una interpretación cargada de sentimiento

Todo el equipo artístico está a un altísimo nivel y nada tiene que envidiar a composiciones brodwayanas o a otras obras musicales actualmente en cartelera. Los 33 actores y actrices deleitan a los presentes con solos, dúos y polifonías sensacionales. Cabe destacar la perfecta proyección de las voces y su excelente pronunciación; puede parecer un detalle sin importancia, pero con una construcción de tal envergadura (una carpa abovedada y calefactada de más de 2.100 metros cuadrados y 19 metros de altura) es un detalle indispensable para el correcto seguimiento de las canciones. Todos ellos van ataviados con un espectacular y variopinto vestuario diseñado por Juan Sebastián con una perfecta caracterización a cargo de Gema Solanilla.

Los ojos de los espectadores y el foco de la acción se sitúan sobre Christian Escuredo en el papel de Jesucristo. Resulta obvia la dificultad de dar vida al Mesías, aunque este actor y cantante orensano lo haga fácil y natural. Considero que este Jesús tiene lo mejor de todo lo que se ha contado sobre él: es atemporal, irradia paz, alegría, amor a los demás y no duda en sacar su lado más combativo cuando la situación lo requiere, como en la expulsión de los mercaderes del templo. Escuredo se mantiene en un altísimo nivel interpretativo y borda las caras de dolor y sufrimiento en el momento de la crucifixión, la alegría desbordada al hacer el bien y dar voz a los parias o su amarga aceptación de un final anunciado y que comienza en la Última Cena. En este instante de Jesús con sus amigos parece como si el espectáculo se hubiera detenido por el clima acogedor y cuasi místico entorno a la partición del pan y el reparto del vino como símbolos de la institucionalización de la Eucaristía. Después de asistir a la obra, cuando alguien hable de Jesús me vendrá a la mente esta interpretación de Escuredo.

En la tradición cristiana y casi me atrevería decir que en la pagana, la figura de María es clave en la vida de Jesús, y como no podía ser de otra manera así se refleja en esta obra y la encargada de hacerlo es Laura González. Esta actriz y cantante, con participaciones en más de una decena de musicales, revive la relación madre–hijo, entendida como el vínculo más potente que existe. Resulta casi imposible no emocionarse, por la magnífica interpretación de González, cuando María asiste a la crucifixión de su hijo. Además, con muy buen criterio, se rescata a modo de flashback musical una escena del principio. González hace visibles las cualidades de la Madre de Jesús como la resiliencia, la entrega, la mansedumbre, la humildad y su infinita fe. Otro personaje femenino importante es Magdalena, encarnado por María Virumbrales. Esta actriz y cantante formada en danza y teatro musical protagoniza un momento estelar con el motivo “No sé”, donde su personaje duda sobre sí misma y de su fe y espera recuperar el orgullo de vivir con amor propio y cabeza alta. Por su parte, también destacan las vocalistas Esther Izquierdo, Lorena Joaquín, Ana Dachs, Cristina Rueda, Luna Mora y Verónica Polo.

No puedo dejar de destacar tres de los grupos indispensables para el seguimiento este espectáculo: los doce apósteles, con una soberbia presentación musical, destacando la figura del discípulo amado, Juan, (Laureano Ramírez), el cabeza de la Iglesia Simón Pedro (David Velardo), el eterno peregrino y luchador Santiago (Jorge González) y el traidor Judas (Guillermo Estad). El trío satánico, dando vida a las distintas encarnaciones del mal con movimientos serpenteantes, está formado por Xavi Melero, Chus Herranz y Ramses Vollbrecht. Por último, un hierático e irreflexivo Caifás representado por Raúl Cassinerio.



Construcciones coreográficas y escenográficas con escasos precedentes 

La potencia escénica y argumental va in crescendo, ayudada por la construcción coreográfica a cargo de José Félix Romero. Los movimientos más espectaculares de los actores y actrices coinciden con las composiciones distributivas y grupales, aunque las escenas donde los actores se sitúan en extremos opuestos del escenario a modo de contraste son perfectas desde el punto de vista técnico. El diseño sonoro, por Javier Isequilla, y lumínico, por Carlos Torrijo, son óptimos. La escena de Jesús resucitado con la luz cenital acompañada de la voz en off es para enmarcar.

Más que recinto teatral, el término correcto para definir esta construcción sería el de enclave o en su variante comercial Espacio 33, formado por 7.000 m2,  situado en Ifema, Feria de Madrid y creado ad hoc para la ocasión. Un despliegue de medios con escasos precedentes que también puede verse reflejado sobre las tablas. David Pizarro y Roberto del Campo, al frente de la escenográfica, hacen un sensacional trabajo al construir un escenario recubierto de madera, como si de una catedral se tratara, no a dos sino a tres alturas donde en un momento determinado los actores y actrices lo ocupan en su totalidad. La madera, precisamente, otro detalle en la vida de nuestro protagonista. La magia escenográfica de este musical alcanza su cénit en el momento de la crucifixión, cuya imagen la tendré siempre guardada en mi mente. No obstante, sí hubiera introducido más efectos especiales y visuales, como la caída de la tela, para hacer aún más espectacular y fastuosa esta experiencia. En esta línea, el diseño de video creado por David de la Morena y Jorge Escobar, está centrado en la utilización de proyectores para crear animaciones superpuestas en lo alto y ancho del escenario. El resultado es vistoso y espectacular, pero sí eché de menos una videoescena en la parte trasera o en los extremos del escenario a modo de ambientación gráfica. Por todo ello, calificaría el diseño visual como óptimo aunque algo por debajo de otras construcciones musicales actualmente en cartelera.

33 El Musical cuenta la historia de un hombre que cambió el transcurso de la humanidad con su mensaje, Jesús. Después de vivir esta experiencia musical y teatral solo me queda predicar su mensaje de esperanza de conseguir un mundo mejor para toda la humanidad.


Con 33 El Musical serás protagonista de la historia de Jesús como nunca te la han contado. Disfrutarás de la conjunción de música, canciones y coreografías y podrás convertirte en predicador de su mensaje de amor y esperanza


Alberto Sanz Blanco
@AlbertoSBlanco


Autor, director y música: Toño Casado
Director musical: Julio Awad
Reparto: Christian Escuredo, Laura González , María Virumbrales , Laureano Ramírez , David Velardo , Xavi Melero , Chus Herranz, Ramses Vollbrecht, Raúl Cassineiro, Guillermo Estad , Jorge González , Robert Matchez , Carlos J Benito , Damián Mª Montes, Jesús Lara, Miguel Ángel Mota, Alberto Scarlatta, Fran Leon, Daniel Busquier , Esther Izquierdo , Lorena Joaquín , Ana Dachs , Cristina Rueda , Luna Mora  y Verónica Polo. Swings: Mikel Hennet, Antonio Villa y Allende Blanco.
Lugar: Recinto IFEMA Calle Ribera del Sena, Madrid.

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