SOY DE PURA MADRE: ANA MARÍA SIMÓN EN ESTADO DE GRACIA - Canal Hablamos

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17 enero 2019

SOY DE PURA MADRE: ANA MARÍA SIMÓN EN ESTADO DE GRACIA



¡Oh, que monada, un niño! Esta suele ser una de las frases más repetidas cuando vemos a un recién nacido, aunque no le conozcamos de nada o ni si quiera le hayamos visto del todo. Esta aparente espontaneidad suele ir acompañada de un ceño fruncido, como una torpe muestra de alegría. Sin embargo, no nos percatamos de qué hay detrás. No me refiero solo a los nueve meses de gestación, si no a la propia decisión de tenerlo. Tanto si se han planteado ser padres como si no o, incluso, para aquellos que ya lo son deben apuntar en sus agendas este monologo de Ana María Simón en el Pequeño Teatro Gran Vía.

Esta sala del nuevo teatro EDP, tras el cambio de nombre, se caracteriza por abordar obras de temática variada entre las que se encuentra el formato conocido como stand-up comedy, o en español, comedia en vivo. Antes los amantes de este género solo podían disfrutar de sus artistas favoritos desde los televisores, posteriormente habilitaron espacios específicos para ello y ahora tienen a su disposición una amplia oferta en la cartelera de Smedia, como el monólogo que nos ocupa. Antes de entrar a valorar el contenido del espectáculo, me parece fundamental, y todavía escasa, la presencia de mujeres en este formato. Resulta necesario contar con más mujeres cómicas y resaltar a aquellas que ya han decidido dedicarse a esta profesión. El motivo es simple: el género monologal debe impregnarse de temas que solo pueden ser defendidos, rebatidos y abordados por mujeres como, por ejemplo, un parto; para ello tenemos a gente tan valiosa como la polivalente Ana María Simón, actriz, locutora y productora venezolana con más de 20 años de carrera en los medios de comunicación. Por si no fuera suficiente, también es la fundadora, junto con Manuel “Mago” González Ruiz, de su propia productora, “Gente en Escena”, responsable de obras como Sangre en el Diván en el Teatro Fígaro y de próximas producciones teatrales y musicales.

Todo buen espectáculo debe comenzar de forma fuerte y sorpresiva y en esta ocasión, con buen criterio, Simón decide hacerlo con un video promocional, bajo la dirección de Mario Pagano, donde, de forma hilarante, relata las horas previas al comienzo del espectáculo y cuenta, además, con rostros conocidos del mundo de la moda y la música. Este es el único descanso para la actriz venezolana, quien viene con las pilas cargadas y, sin epidural ni nada, va narrando como se despojó de micrófonos y guiones, pero jamás de sus tacones, por nueve largos y particulares meses.

El primer punto positivo de este monólogo reside en la claridad del tema. No comparto la idea de construir un espectáculo a base de generalidades o sin un hilo conductor porque, como cualquier obra artística, debe tener un sentido. Como he apuntado anteriormente, Soy de pura madre, bajo la dirección técnica de Otto Márquez, va dirigido a hombres y mujeres que no se imaginan con un bebé en sus brazos, a las madres que ya lo tienen, a los padres que las acompañan y las han visto reír y llorar en menos de un minuto. También a aquellos con un lío morrocotudo de si sí, o si no y en ambos casos, cómo decírselo a la otra parte. En definitiva, Ana María Simón viene a clarificar y ejemplificar todas las posturas habidas y por haber.


Si la forma es clara y atractiva, el fondo es aún mejor. La escritora del best seller, que lleva por título el nombre de este espectáculo con una enorme acogida, relata con amplia riqueza léxica, desparpajo, naturalidad y con la sensualidad del acento venezolano cómo vivió su embarazo y cómo, sin saberlo, entró en el temido club de las madres añosas; eso sí, con mucho orgullo. Simón, con un exquisito y elegante estilismo de Daniela Parco y Piluca Echegaray, hace gala de la ironía, el sarcasmo,  y sus dotes para la interpretación e imitación. Además, nos regala divertidos momentos con recreaciones de escenas pasadas, ingeniosas comparaciones y conversaciones telefónicas.

En algunos instantes, sobre todo en la mitad del espectáculo, el interés de los espectadores puede mermar, pues por mucho que un tema nos apasione, llega un momento de relativo cansancio. Sin embargo, la actriz participante en telenovelas como Cosita rica, Ciudad Bendita y La mujer perfecta de Leonardo Padrón, introduce un revulsivo en forma de momento musical que reactiva a los espectadores. Otra técnica, bien implementada, es el cambio de tonalidad lumínica, diseñado por Valentina Sánchez.

Una esencia más de este espectáculo es el componente de verdad, aunque este venga camuflado con hipérboles, exageraciones y demás recursos humorísticos, y Simón lo transmite con una desbordante gestualidad facial y corporal. Entre los espectadores puede no haber padres o madres pero seguro que conocen a alguien que sí lo es y, por ello, es muy fácil identificarse con muchas de las afirmaciones y errores narrados por la presentadora televisiva. Por todo ello, podríamos definir a este monólogo como una clase exprés y magistral de la maternidad. 

En el género monologal cómico es imprescindible, o por lo menos recomendable, interactuar con el público y ella, como experta en esta materia, sabe cómo hacerlo; realiza preguntas a los presentes y dialoga con ellos. En definitiva, Simón, como toda mujer que traiga hijos al mundo, puede gritar a los cuatro vientos, firme, con orgullo y con dignísimas ojeras: “¡soy de pura madre!”


Tanto si tienen interés por tener hijos como si han decidido no tenerlos deben conocer a Ana María Simón, una mujer De pura madre


Alberto Sanz Blanco
Periodista

Monologuista: Ana María Simón
Lugar: Pequeño Teatro Gran Vía.


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