EL AMOR ESTÁ EN EL AIRE: LA MELODÍA DE LAS RELACIONES DE PAREJA - Canal Hablamos

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07 mayo 2019

EL AMOR ESTÁ EN EL AIRE: LA MELODÍA DE LAS RELACIONES DE PAREJA




¿Alguna vez han pronunciado una palabra y esta les ha recordado a alguna canción? O ¿en alguna ocasión han tenido dificultad para describir un estado emocional con palabras pero no así con una melodía? Si han experimentado algo similar o desean hacerlo por primera vez, esta obra ubicada en el Teatro Fígaro es para ustedes.

Félix Sabroso, autor y director del espectáculo, nos invita a recorrer los estadios amorosos de los dos protagonistas, Bibiana Fernández y Manuel Bandera, de esta historia. Con ellos el espectador será partícipe, e incluso protagonista, de sus miedos, inseguridades y deseos. Un espectáculo estructurado en diez sketches aderezado con canciones populares y centrado en las relaciones de pareja, con el amor, el desamor y sus aledaños como eje centrales del mismo. Por tanto, el género más apropiado de El amor está en el aire es el de la comedia musicalizada.

La Gran Vía madrileña y sus alrededores están plagados de espectáculos musicales, a cada cual más potente, pero a diferencia de ellos, esta obra cuenta con un tono intimista, personal y cercano donde, en más de una ocasión, el espectador podrá sentirse identificado con alguno de los dos protagonistas, como desarrollaré más adelante. Sabroso –al frente de conocidas y galardonas películas como Perdona bonita pero Lucas me quería a mí, El grito en el cielo, Descongélate o La isla interior crea un libreto ágil, ligero y divertido. Me gustó especialmente el planteamiento temporal en forma de estructura invertida; el fin del amor enlaza con el principio del idilio hasta terminar con el festín amoroso de las primeras veces. De esta forma el espectador puede seguir con facilidad el relato sin ser un calco de una manida historia romántica, empalagosa y cargada de clichés. No obstante, sí eche en falta diálogos más profundos y, en definitiva, más frases recitadas pues, algunas de las canciones parecían tapar la ausencia de texto.




El componente cómico sobrevuela durante toda la representación; no tanto por el contenido del libreto; sino por las situaciones embarazosas de los protagonistas y la forma de interpretarlas por ambos actores. Esto permite hablar de un humor absurdo pero llano y castizo a la vez, con dardos envenenados en forma de ironías y sarcasmos para abordar aspectos de la pareja, como el matrimonio, el sexo, la infidelidad, la dependencia, la renuncia, las mentiras, el desengaño o el olvido. El propio Sabroso en el programa de mano lo define con certeza como: “hay humor, hay amor, hay verdad y hay espejo para que nuestro público se mire”. 

El prisma musical es el plato fuerte de la representación por diversos motivos: el primero y, probablemente más importante, sea el estético y sorpresivo para redondear la representación pero también como forma de canalización de las emociones de los dos integrantes. Como antes hice referencia, pueden faltarnos las palabras pero siempre hay una melodía o un ritmo para expresar aquello que sentimos. Es un acierto contar con canciones populares, archiconocidas y rápidamente reconocibles por los espectadores gracias al trabajo de Tao Gutiérrez al frente de la dirección musical. Los estilos son variados y van desde los palos del flamenco hasta boleros pasando por el pop. Resulta reseñable cómo el sentido de algunas de las letras son modificadas para adaptarlas a situaciones concretas; consiguiendo de este modo, individualizar aún más el espectáculo. Mención especial para los pianistas Guillermo González y Marco Rasa, dependiendo de la función, por su virtuosismo e ingenio; además, también serán observadores pasivos e incluso propiciadores del combate amoroso de los protagonistas. El aspecto vocal no importa en demasía en este espectáculo; sin embargo sería conveniente pulir algunos desajustes técnicos que provocan que a la entrada de las voces el sonido resulte chocante. Dejando esto a un lado, los dúos de ambos son enternecedores o hirientes dependiendo del momento en que se encuentre su relación; es decir, cumplen con el cometido inicial.



Félix Sabroso, autor y director de construcciones teatrales como El  hundimiento  del Titanic, otras  Mujeres,  Que  fue  de las hermanas Sue?, se desdobla de su faceta como dramaturgo y dirige esta representación. Contar con actores experimentados sobre el escenario ayuda a que todo fluya de forma natural y, tal  y como relata Sabroso, los dos protagonistas “han dado lo mejor de sí y se han convertido también en la mejor versión de sí mismos”, algo que el público podrá apreciar. Por otra parte, las escenas paralelas a ambos lados del escenario, la pared invisible que los separa en algunas de ellas y las conversaciones telefónicas con terceros son recursos pertinentes, bien implementados y resolutivos. El conjunto también resulta atractivo gracias a la cuidada y simple construcción escenográfica diseñada por Alberto Puraenvidia y la iluminación intimista a cargo de David Picazo.

El amor entre Bibiana Fernández y Manuel Bandera está en el aire aunque el espectador pueda percibirlo. Ambos realizan una magnífica actuación y con el paso de los minutos tanto sus voces como los sentimientos de sus personajes terminan por acoplarse a pesar de las variaciones en el relato. Sus respectivos papeles abarcan tantos registros que, de nuevo, la identificación de todos los espectadores será más sencilla. La polifacética actriz de cine y teatro, cantante y presentadora de televisión, Bibiana Fernández, nos regala una gestualidad facial y corporal desbordantes bajo un estilismo elegante y seductor, a cargo de David Delfín, además de una fortaleza y seguridad arrolladoras. Por su parte Manuel Bandera, participante de más de una veintena de películas, desprende ternura y bondad y muestra una curiosa y sutil vis cómica. Resulta reseñable que el nombre de sus personajes coincida con los suyos propios. Este detalle, desde mi óptica, les permite imprimir sus sellos personales, ser ellos mismos y disfrutar y hacer disfrutar aún más de su actuación.


En este espectáculo disfrutarás de una comedia romántica musical ágil, ligera y divertida y descubrirás que El amor está en el aire y aquí no hay quien respire


 Alberto Sanz Blanco
Periodista

Autor y director: Félix Sabroso
Reparto: Bibiana Fernández y Manuel Bandera
Pianistas: Guillermo González / Marco Rasa
Lugar: Teatro Fígaro (Calle del Dr Cortezo, 5, 28012 Madrid)

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