MAGICAL COMEDY CLUB: EL CÓMICO, MUSICAL Y MÁGICO BAUTIZO DE MAG MARÍN EN MADRID - Canal Hablamos

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15 junio 2019

MAGICAL COMEDY CLUB: EL CÓMICO, MUSICAL Y MÁGICO BAUTIZO DE MAG MARÍN EN MADRID



No importa la edad, el género o la nacionalidad. El arte de la magia continúa atrayendo a curiosos y fieles, por igual, generación tras generación y permitiendo que personas curtidas, mañosas y con habilidades sobrenaturales muestren su poder y, por qué no, puedan vivir de ello. En este grupo podemos situar a José Marín Tello, conocido escénicamente como Mag Marín, quien viene desde la ciudad condal al Nuevo Teatro Alcalá con el propósito de sorprender al espectador, pero sobre todo hacerle disfrutar para que sus problemas desaparezcan, como si de uno de sus números se tratara, aunque el efecto solo dure unas pocas horas.

Si reflexionamos en frío, resulta paradójico que los espectadores acudan a espectáculos de magia sabiendo que van asistir a un engaño, aunque a diferencia de otros este sea consentido y con sentido. Sin embargo, bendito engaño. Lo desconocido sigue generando interés y el público no se conforma con ver secciones de magia, o programas específicos, en sus televisores, sino que apuesta cada vez más por presenciarlo en directo. La clave según Mag Marín está en que “La magia existe. Ese es el secreto”.

Un periodista debe saber comunicar, un médico diagnosticar y un arquitecto diseñar ¿Y un mago?  A mi juicio son tres las principales virtudes que un buen especialista en este arte debe tener: pasión –entendido como el amor y motivación–, disciplina –constancia para perfilar el más mínimo detalle– y talento –valía que debe trabajarse para que tenga sentido–. Este tridente diferencia entre un mago que hace trucos y uno que hace magia, como el artista de este espectáculo. El mago barcelonés, Premio Nacional de Magia España en 2014 y Premio Nacional de Magia Francia en 2015, hace gala de su ingenio y socarronería y propone a los espectadores un divertido y apasionante espectáculo con tres elementos: magia, humor y música. ¿El resultado? Un show sensacional.


El público madrileño desde el comienzo del espectáculo, no recomendado para menores de 16 años, verá a un mago desatado, talentoso, activo y enérgico. Adjetivos, todos ellos, utilizados por Itziar Castro, la actriz y profesora que ejerció de telonera en su estreno en la capital. Mag Marín no solo es mago sino también ilusionista. En su show realiza un repaso por algunas de las disciplinas como la Magia de cerca o micromagia o Magia de escena; siendo esta última la más vistosa y divertida. Además, implementó diferentes tipos de efectos como la producción (crear algo de la nada), la penetración o la clarividencia; algunos, incluso, con alto nivel de peligrosidad. Me gustó especialmente que todos los números contaran con un relato propio aunque algunas de las instrucciones a los presentes fueran demasiado largas. Otra de sus señas de identidad es hacer fácil lo difícil. Durante ciertos instantes parecía que no sucedía nada en escena, pero de golpe (en ocasiones de forma literal) el mago creaba una ilusión y dejaba boquiabierto al espectador.

La distribución de sus números a lo largo del espectáculo no terminó de convencerme del todo por incluir demasiado contenido al final en detrimento de la primera hora de función. No obstante, si su objetivo era el in crescendo en dificultad y atención está más que superado. Donde no existe discusión alguna es en el arte escénico de Marín, quien demuestra todo su bagaje en el plano teatral y dramatúrgico y cumple con su afirmación de que un mago ha de empezar por ser un “buen actor”.

Resulta evidente que un punto de inflexión en su carrera fue ganar el programa de televisión Pura Magia (presentado por el Mag Lari en el que 13 concursantes competían durante 9 semanas para alzarse con el título de mejor mago) del que fui fiel seguidor y el cual contaba con un alto nivel de exigencia. En el estreno también pudimos ver cómo algunos de sus compañeros de la primera edición aplaudían de forma entusiasta. Allí pudo pulir todas sus habilidades e implementarlas con ayuda de los elementos coreográficos y musicales, los cuales, precisamente, ocupan una parte importante en el espectáculo. Me atrevería a afirmar que existen pocos ilusionistas en la capital que canten, bailen, interpreten y además hagan magia.


Los números mágicos solo tienen dos posibles finales: bien o mal. A no ser, como también ocurre, que el ilusionista haga creer al espectador que uno de sus trucos ha sido un fracaso para conseguir el más difícil todavía. Dejando a un lado esta opción, en el humor –otra de las patas de su espectáculo– entramos en un terreno angosto donde nada está definido. Por ello, el locuaz y deslenguado Mag Marín con buen criterio advierte que dejemos a un lado las susceptibilidades y disfrutemos. Visto el espectáculo, incorporar momentos de humor, gags cómicos y chistes tanto ingeniosos como malos resulta un acierto en mayúsculas y permite disfrutar sin paliativos.

Para el correcto funcionamiento del espectáculo es imprescindible la parte técnica. Su coordinador y responsable de iluminación Joan Segura, realiza un fabuloso y meticuloso trabajo creando efectos precisos para cada instante mágico. De igual forma que Joan Gil, en el plano sonoro y  J. Marín en la construcción escenográfica. En definitiva, un espectáculo mágico sobresaliente.


En Magical Comedy Club verán a Mag Marín en estado puro y disfrutarán de un espectáculo donde la magia, el humor y la música serán los protagonistas


Alberto Sanz Blanco
Periodista

Mago y creador: Mag Marin
Lugar: Nuevo Teatro Alcalá (Calle de Jorge Juan, 62, 28009 Madrid)

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