EL MÉDICO, EL MUSICAL: SEGUNDA TEMPORADA DE ÉXITO, DISFRUTE MUSICAL Y ARTÍSTICO - Canal Hablamos

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19 octubre 2019

EL MÉDICO, EL MUSICAL: SEGUNDA TEMPORADA DE ÉXITO, DISFRUTE MUSICAL Y ARTÍSTICO



El médico más famoso de la capital vuelve al Teatro Nuevo Apolo para conseguir a través de embriagadoras melodías, de grandiosas coreografías, de las mejores voces y de una asombrosa puesta en escena el deleite del espectador y quién sabe si el remedio a algunos de sus problemas vitales. Tras una excelente acogida de 150.000 espectadores, ser premiada con 11 premios del público Brodway World y 5 galardones en Los Premios del Teatro Musical, esta extraordinaria construcción musical encara su segunda temporada con nuevos actores, mejoras en forma y fondo pero con los mismos mensajes de amor, tolerancia y superación.

El relato del escritor estadounidense Noah Gordon es conocido en el todo orbe y ha hecho de su novela un símbolo más allá de las fronteras literarias y ahora, gracias al libreto de Félix Amador y la dirección musical de Iván Macías, también del teatro. La vida del pequeño Rob J. Cole (Noelia Rincón/ Daniel Diges) cambia con la repentina muerte de su madre Agnes (Noemí Mazoy) y al descubrir un insólito don en sus manos: puede predecir la muerte de otros. Despojados de sus dos hermanos, Rob es adoptado por un buhonero cirujano barbero, apodado por el pequeño como “Barber” (Joseán Moreno). Con la mayoría de edad, un médico judío, Merlín (Fernando Samper), le habla de la prestigiosa escuela de medicina, ubicada en la lejana Persia, dirigida por el mejor médico de la época, Avicena (Ricardo Truchado), despertando en él su pasión por esta ciencia. Sin importarle la distancia, Rob emprende un peligroso viaje por el desierto, donde conocerá a Mary Cullen (Ana San Martín) una bella joven escocesa de la cual quedará enamorado. Una vez llegado a la ciudad de Isfahan deberá lidiar con el Sha (Alain Damas), con la peste, la guerra y con una religión desconocida para él. Solo la incondicional amistad de Qandrasseh (Beltrán Iraburu), Karim (Juan Delgado) y Mirdin (Raúl Ortiz), su vocación y el amor le empujarán a sobrevivir.

Perfecta fusión entre lo vocal y escénico con gran fidelidad a la novela de Gordon

No hay género más potente, glamuroso y exigente como el del musical al fusionar en un mismo espectáculo diálogos, canciones, música y coreografías. La parte vocal es tan importante como la puramente interpretativa y no he visto ningún espectáculo donde ambas conjuguen tan bien como en este musical. El libreto corre a cargo del polifacético novelista, dramaturgo y poeta Félix Amador. El propio Gordon tilda a su prosa de maravillosa y en efecto, su relato fiel a la novela es apasionante. Con buen criterio, simplifica la trama original y ensalza valores como la amistad y el amor. Algunas de las frases están cargadas de sabiduría: “Es parte de la vida aprender a olvidar” o “La duda es el camino de la erudición”, que también quedan reflejadas en las bellas letras de las canciones como ‘hoy partiré’ o ‘escrito está’. La balanza entre las frases declamadas y cantadas es perfecta, al inclinarse, como no puede ser de otro modo en este género, por las segundas. Este es uno de los primeros alicientes para ver esta representación.


La mejor banda sonora del teatro musical con melodías épicas, embriagadoras, vibrantes y atrayentes

El prisma musical es sencillamente asombroso. Al frente de esta labor está Ivan Macías, considerado como uno de los mejores pianistas europeos de su generación, quien nos regala una música épica, embriagadora, vibrante y atrayente. La banda sonora de Macías invita a cerrar por un instante los ojos y acompañar al protagonista desde la lúgubre y sombría Inglaterra del siglo XI al colorido de la antigua Persia. En este punto, resulta esclarecedor cómo la música acompaña las vivencias del protagonista y sirve de termómetro a sus sentimientos. A pesar de contar con un leitmotiv reconocible y escalas ascendentes recurrentes en la función, la primera hora de espectáculo destaca por las notas graves, acompañadas de los mismos tonos, que van dando paso a explosivos agudos. No exagero si sitúo la banda sonora de este espectáculo como una las mejores de esta categoría teatral; de hecho, perfectamente podría hacerse un espectáculo monográfico solo de melodías; las cuales, también pueden adquirirse en formato CD con la música en directo de la prestigiosa London Symphony Orchestra (LSO) y todavía hoy mientras escribo esta crítica resuenan en mi cabeza. Esto es posible gracias al soberbio trabajo de la directora María Ramos y la orquesta –formada por 20 músicos que tocan en directo 30 instrumentos musicales, algunos de ellos hasta cuatro diferentes– situada, como buen y gran espectáculo musical, en el foso orquestal.

Puesta en escena soberbia e inteligente donde la fortaleza combina con la elegancia escénica

José Luís Sixto –experto en el género musical con múltiples galardones como el del Mejor Director en los Premios del Teatro Musical– y Francesc Abós –director de escena en el Palau de la música de Barcelona con el espectáculo Colores y más– son los responsables de la ardua labor de dirección. Su trabajo conjunto es solvente tras situar al extenso reparto de forma estratégica tanto en el proscenio como en el foro dando una sensación de profundidad, ayudado por dos espejos laterales de enormes dimensiones, y dejándonos algunas escenas y ángulos propios del género cinematográfico. Cuando el reparto roza la cuarentena puede generar situaciones de entropía escénica o embarrar la acción, algo que de ningún modo ocurre en esta ocasión.

El descomunal despliegue de elementos técnicos y escenográficos, los cuales luego comentaré, convive a la perfección con lo representado sobre las tablas. Sixto y Abós apuestan, con buen criterio, por la fortaleza y grandilocuencia de la puesta en escena y dotan a la representación de un ritmo ágil, esencial debido a las tres horas de duración. Desde mi óptica, algunos números como ‘La panacea universal’ o la presentación de la ciudad de Isfahán entran en el ranquin de los mejores y más potentes del teatro musical. En este sentido, otra de las maravillas de El Médico el Musical es cómo la excelsitud de medios no entra en conflicto con la belleza y elegancia escénicas. Parte de esta responsabilidad recae en el prestigioso ilusionista Jorge Blass, diseñador de los efectos mágicos.   


Vibrantes polifonías de un reparto con gran calidad vocal y dotes escénicas

Otra de las esencias de este musical es la calidad y potencia vocal del reparto. Algunas voces parecen extraídas del género operístico y el conjunto nada tiene que envidiar a obras del género chico. Las polifonías y el acomodo simultáneo de voces melódicas son los mejores y no tienen comparación con otras obras musicales. En definitiva, solos, dúos y coros colosales con escasos precedentes en el teatro musical español y perfectamente exportable a otros países.  

La incorporación más novedosa en esta segunda temporada es la de Daniel Diges, en sustitución a Adrián Salzedo, como protagonista en el papel de Rob J. Cole, en alternancia con Gerónimo Rauch. Su tonalidad y cualidades vocales son reconocibles con facilidad y encajan a la perfección en este papel. Antes ya había participado en otras producciones musicales como La bella y la Bestia, Hoy no me puedo levantar o  la gira española de Los Miserables, pero probablemente este sea el cénit de su carrera. Su facilidad para los agudos es asombrosa, por eso tenía cierto temor en las notas más graves, pero al escuchar la canción ‘Hoy partiré’, punto de inflexión del protagonista y la prueba de fuego para el cantante, mis dudas quedaron resultas al cambiar de registro sin ninguna complicación. La vertiente teatral todavía puede ser pulida para conseguir mayor naturalidad y desenvoltura, aunque estoy convencido que con el paso de las funciones en este aspecto también logrará el sobresaliente, como lo roza en el número final del primer acto por el gran valor emotivo y simbólico.

Ana San Martín, como Mary Cullen, encarna el papel femenino protagonista. Su amplia experiencia en el teatro musical, en conciertos con la Orquestra Sinfónica del Vallès y la del Gran Teatro Liceo como soprano solista y su extensa formación en canto lírico y moderno le llevan a deslumbrar sobre el escenario. Su potencia y chorro de voz son magníficos y ayudan a elevar los sentimientos de amor y capacidad de resiliencia de su personaje. Estos quedan resumidos en maravillosos y emotivos dúos con Diges –donde su personaje le declara su amor– o descarnados y tristes con el tenor venezolano de origen francés Alain Damas, en el papel de Sha de Persia, con la canción ‘Soñaba’.


El papel más cómico recae en el actor y cantante Joseán Moreno como el cirujano barbero, protagonista –como ya he mencionado– del grandioso número musical ‘La panacea universal’. Sobresalientes, también: Ricardo Truchado –como el médico y maestro Avicena– con su voz grave y cálida quien desprende erudición y píldoras de conocimiento. El trío de amigos formado por Beltrán Iraburu, Juan Delgado y Raúl Ortiz. La delicadeza de Noemí Mazoy, en el papel de madre del protagonista o la aparición estelar de Fernando Samper como Merlin, médico y discípulo de Avicena. Mención especial para el elenco infantil solo femenino, quien a pesar de su juventud realiza un trabajo excelente, como los angelicales agudos de Noelia Rincón. Completan este sensacional reparto la casi una veintena de actores y actrices como ensambles y potenciadores de voz de los demás artistas.

Complejas, vistosas y coloridas coreografías envueltas en una fastuosa escenografía  

En este tipo de obras, con un elevado número de artistas, la coordinación es fundamental para brillar sobre el escenario. En El Médico encontramos espectaculares y coloridas coreografías de Jerome Robbins con un amplio abanico de formas distributivas, parciales e individuales. En esta ocasión, destacaría la coreografía folclórica –por la importancia de las danzas populares hebreas como los famosos Hava naguila, inspirados en salmos– y los números simétricos grupales por su belleza y pomposidad. Potenciados gracias a los 350 trajes diseñados por Lorenzo Capriles, al vestuarista Eduardo de la Fuente –supervisor de los numerosos cambios de vestuario– y al diseñador de peluquería y maquillaje, Feliciano San Román, responsable de la treintena de pelucas de pelo natural y a medida de cada actor.

Además de por las voces, melodías, textos y coreografías, el público elige el género del musical por la fastuosidad de los decorados y escenografías. Estos últimos corren a cargo de Alfons Flores. Su trabajo es magnífico, pues no solo crea elementos palpables y objetivos como el andamio central, sino atmósferas subjetivas, que nos hacen viajar con el protagonista. El elemento más característico y visible del montaje es el suelo con tres anillos giratorios para crear la sensación de movimiento e inmensidad y pasar de una perspectiva bidimensional a una casi tridimensional. Otro detalle camuflado en los  apéndices del escenario son las frases más célebres de los protagonistas. Terminan de encumbrar este musical Matías Carbia, al frente de la dirección técnica. El discreto uso de proyección y videoescena, a cargo de Sabrina Sanchez o Kali Romiglia. La exquisita iluminación de Luís Perdiguero, repartiendo los puntos lumínicos por el escenario y apostando, en algunos instantes, por la luz cenital y, por último, el perfecto diseño de sonido de Olly Steel.


En El Médico, el musical descubrirán el don de un hombre convertido en un espectáculo sobresaliente con cautivadoras melodías, asombrosas voces, potentes coreografías y un relato épico

Alberto Sanz Blanco
Periodista @AlbertoSBlanco


Director: José Luis Sixto
Compositor y Director Musical: Iván Macías
Libreto: Félix Amador
Coreógrafo: Francesc Abós
Escenografía: Alfons Flores
Vestuario: Lorenzo Caprile
Magia: Jorge Blass
Reparto: Daniel Diges, Gerónimo Rauch, Ana San Martín, Sofía Escobar, Joseán Moreno, Alain Damas, Ricardo Truchado, Beltrán Iraburu, Juan Delgado, Raúl Ortiz, Noemí Mazoy, Álvaro Puertas, Fernando Samper, Alverto Aliaga. Ensamble: Carlos Solano, Judith Tobella, Teresa Ferrer,  Ezequiel Salman, Santiago Cano, Jaume Giró, Mª José Santos, Héctor Otones, Diego Falcón, Tatiana Monells, Carlos Olivella, Pablo López, Antonio M.M., Eva Manjón, Idaira Fernández, Alba Cuartero, Amanda Digón y Eva Marco.
Lugar: Teatro Nuevo Apolo (Plaza Tirso de Molina, 1, 28012 Madrid)
Contacto: https://elmedicomusical.com/es/

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